Por Vicente Quijada
2 agosto, 2018

James Cameron no dejó detalles al azar. ¿Los habías notado?

Aunque no lo creas, James Cameron tomó lo de “historia basada en la vida real” bastante en serio para la épica marítima. En Titanic, más allá del contexto en que se desarrolla la romántica historia de Jack y Rose, hay un sinfín de detalles que no fueron dejados al azar, y que hacen guiños a historias reales del trágico accidente.

1. Una investigación, realizada en 1912, determinó que pasaron 37 segundos entre que la tripulación vio el iceberg y cuando este golpeó al barco. El director se aseguró de que en la película transcurriera la misma cantidad de tiempo.


2. Recién al final de la película sabemos que Rose tiene el “Corazón del Mar”. Sin embargo, si son astutos, podrán ver que en las primeras escenas parece estar llevándolo en una pequeña caja en su cuello.

Paramount Pictures

3. El único error que cometió Cameron fue el cielo, el cual no eran más que un par de puntos blancos en el cielo. Sin embargo, luego de que Neil deGrasse -sí, el de Cosmos- le corrigiera, lo cambió para la reedición del 2012 por el exacto.

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4. Este personaje se puede ver en la escena en que los protagonistas escapan del barco hundiéndose, y es real. Se trata de Charles Joughin, el pastelero en jefe de la embarcación, quien sobrevivió.

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5. En la escena del póker, Jack hace una pésima cara de ídem para engañar a sus rivales, pero gana igual. La verdad es que habría ganado de todas maneras, ya que tenía 3 cartas de una misma pinta.

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6. Si bien no se aprecia con claridad, la cuarta chimenea no emite tanto humo como las demás. Tal detalle es real, ya que esa es la única que no está conectada a la caldera de la embarcación.

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7. El Renault Coupe de Ville del 2012 que se aprecia en el filme, y en el cual Jack y Rose intimaron, es también real. Había uno a bordo del Titanic y, es más, fue buscado en numerosas ocasiones en el fondo del Atlántico, sin éxito.

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8. La tierna pareja que espera en su cama que se hunda el barco también es real. Se trata de Isidor e Ida Straus, dueños de Macy’s.

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9. En otra de las escenas reales que replicó el director, está esta, del chico jugando con un trompo en la cubierta del Titanic.

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10. En la escena final, cuando Rose finalmente se reúne con Jack “en el cielo” -que es en realidad el Titanic-, el reloj marca las 2:20. Esa es la hora exacta en que se hundió el barco.

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11. La icónica escena en que Thomas Andrews se da cuenta de que el barco que diseñó está por hundirse, poniendo las manos bajo el reloj, es en realidad una réplica de un momento exactamente igual que se ve en “A night to remember”, de 1958, la cual también se trataba del Titanic.

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12. La odiada puerta en la cual no entró Jack al final de la película se parece muchísimo a otro artefacto que fue recuperado de los restos de la embarcación.

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13. En un determinado momento, Jack le dice a Rose que la llevará, entre otras cosas, a “andar en caballo por el Muelle de Santa Mónica”. Al final, cuando aparecen las fotografías viejas de la protagonista, se la puede ver, sola, en dicho lugar y a caballo.

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14. En la triste escena en que esta madre intenta calmar a sus pequeños durante el hundimiento, les cuenta de Tír na nÓg, el paraíso en la mitología celta. El mismo que, traducido, sería “la tierra bajo la ola”, ya que esa era la manera de ingresar a ese lugar, yendo bajo el agua.

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15. Además de los pasajes para el Titanic, Jack y Fabrizio se ganaron, entre otras cosas, un cuchillo. Es el mismo que, más tarde, utiliza el amigo del protagonista para cortar las amarras de un bote salvavidas.

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Increíbles, pero ciertos.