Por Juan David Montes
20 abril, 2016

¡Sálvate del sacrilegio!

Vas al cine y todo parece ir de maravilla hasta que te das cuenta de que durante las siguientes dos horas estarás sometido a una de las peores torturas que puede sufrir todo espectador: un mal vecino de asiento. Desde su incapacidad por silenciar las alertas de su teléfono móvil hasta su versión comentada de la película terminarán por hacer de la función toda una prueba de paciencia. No vas a querer ser tú el vecino indeseado, así que evita estos pecados:

1. No silenciar tu teléfono.


2. Peor aún, contestar una llamada.


3. Molestar a quienes están a tu alrededor con el brillo de tu teléfono.


4. Dar patadas al asiento de adelante.


5. Masticar las palomitas como si no hubiera un mañana.


6. Confundir la sala de cine con una habitación privada.


7. Comentar todas las escenas.


8. Susurrar a cada rato.


9. No ocupar el asiento que te corresponde.


10. Dejar el teatro hecho un basurero.


11. Llegar tarde a la función.


12. Entrar y salir constantemente de la sala de cine.


13. Gritar spoilers mientras sales del teatro y hay personas entrando a otra función de la película que acabas de ver.


14. No ordenar comida y devorar la de tu acompañante.


15. Salir antes de que se termine la función.