Por Antonio Rosselot
22 agosto, 2019

Son más de 30 metros cuadrados del maravilloso mundo de Harry Potter para una niña que aún no sabe ni leer. ¡Debería sentirse afortunada!

Harry Potter es una gran parte de la infancia de todos nosotros, millennials y no tan millennials. La saga creada por J.K Rowling nos tuvo a todos pendiendo de un hilo en la década pasada, absolutamente hipnotizados por el mundo de la magia y la hechicería; sin duda, es una gran historia que posiblemente es conocida por todos…

Menos por Logan, una pequeña niña canadiense de 2 años de edad. ¿Por qué hablamos de ella? Porque sus abuelos le construyeron una casa de juegos que es el sueño frustrado de todos los fanáticos de Harry Potter.

Holly Howard

Esta maravillosa estructura tiene más de 30 metros cuadrados llenos de la magia del mundo potteriano; en ella hay espacios que simulan el castillo de Hogwarts, la tienda de varitas del señor Ollivander, la plataforma 9 3/4 de la estación King’s Cross e incluso el cuarto de Harry en la casa de los Dursley —una pequeña despensa bajo la escalera—.

Holly Howard

Además, tiene un montón de juegos, valga la redundancia: un set de columpios, un tobogán, una escotilla secreta y un puente de madera que desemboca en un lechucero, tal como en los libros de Rowling.

Holly Howard

Dentro de la torre principal se pueden ver sillas con apoyabrazos en forma de búho, un majestuoso candelabro y un tobogán que llega de vuelta a la parte baja de la casa. Por otra parte, el fuerte de la casa tiene escobas voladoras, un basilisco de juguete y un armario del estilo de Animales Fantásticos —uno de los spinoffs de la saga—.

Tyson Leavitt

En las paredes de la casa, cuelgan retratos de distintos personajes y elementos del universo de Rowling: Albus Dumbledore, Harry, Ron, Hermione y un mapa de los terrenos de Hogwarts, entre otros. Además, la casa cuenta con una cama en la planta superior y una chimenea eléctrica para los días de frío.

Tyson Leavitt

Charmed Playhouses, empresa especializada en construir casas de juegos, demoró seis meses en terminar esta maravilla de casa, que fue instalada en Spencerville (Ontario, Canadá). Si bien la familia no quiso revelar el precio de la estructura, los valores en general van desde los 15 a los 250 mil dólares, ya que los resultados son absolutamente de lujo.

Ahora esperemos a que la pequeña Logan, dueña de esta maravillosa casa, aprenda a leer para que aprenda de Harry Potter y se dé cuenta de lo afortunada que es…