Por Lucas Rodríguez
6 febrero, 2020

Son dos casos muy distintos, pero que corren el riesgo de confundirse.

El poder de opinión que el Internet y las redes sociales dio a las personas comunes y corrientes, es un tema que debe ser tratado con mucho cuidado. Por una parte, es solo eso: la capacidad para lanzar una opinión a una red de mensajes e información, donde podrá ser vista por todo el mundo. Pero si esa opinión comienza a ser oída por otras personas que piensan lo mismo, el Internet es capaz de crear un efecto bola de nieve, donde un simple tuit puede terminar convirtiéndose en una avalancha de opiniones. 

Esto ha sido amplificado por la aparición de nuevas herramientas, pensadas para agrupar a las personas que comparten opiniones similares. Sin entrar en el universo perverso sobre cómo el Internet permitió que personas con opiniones peligrosas encontraran a otros como ellos, vale la pena dedicar un poco de atención a esto. El fenómeno de las cancelaciones, como son llamadas en el universo angloparlante, más que nada existente en Twitter, ha terminado por dañar la carrera de más de una persona famosa. Cuando esta cencelación tiene un asidero en la realidad (muchas de ella son causadas por grupos extremistas, sin otra intención más que dañar a quienes detestan), puede convertirse en un arma realmente poderosa. 

Marvel Studios

Sin ir más lejos, hace unos par de días la actriz Amber Heard se encontró en el centro de una controversia de este tipo. La protagonista de Aquaman llevaba meses acusando a su ex marido, el también actor Johnny Depp, de haber ejercido violencia doméstica contra ella cuando aun estaban juntos. Pero un audio filtrado reveló que todas las acusaciones de Amber habían sido una falsa alarma: era ella quien había abusado de su pareja. 

Marvel Studios

El Internet se movió con furia y rapidez. En poco tiempo, una petición online que clamaba por la renuncia de Amber a su papel en la secuela de Aquaman ya había acumulado cientos de miles de firmas. Los motivos estaban claros y el castigo parecía justo. Una petición similar, esta vez apuntada a Brie Larson y su rol en Capitana Marvel, dista bastante de esto.

@brielarson

La petición exige que la superhéroe de Marvel sea interpretada por una actriz muy distinta. Una sección de los fans exige que el papel sea interpretado por una actriz afrodescendiente y de identidad sexual LBGTQ. El motivo es tan simple como tenue: dar mayor fidelidad a los cómics. En su razonamiento, Brie debería hacer caso a esto, ya que ella siempre ha actuado en total consecuencia con los temas de derechos civiles. 

@brielarson

Cuesta creer que un motivo así de básico puede ser esgrimido como válido. Pero así es cuando se le da la opción de expresarse a todo el mundo. No solo los más inteligentes van a comenzar a mostrar sus opiniones.