Por Leonardo Granadillo
21 marzo, 2019

“Nunca había experimentado un miedo como ese, una sensación de muerte que se acercaba. Podía ver mi vida por delante, y no valía la pena vivirla. En mis peores momentos, quise desconectar. Le pedí al personal médico que me dejara morir”, confesó por primera vez la súper estrella de Games of Thrones.

La simpatía de Emilia Clarke es algo contagioso, es una actriz que quizá no sea la más hermosa de todas, pero es tan espontánea y agradable que desde su ascenso a la fama en Game of Thrones muchos nos hemos encariñado con ella.

Pero detrás de su gran sonrisa se oculta un secreto que decidió compartir con el New Yorker, estuvo muy cerca de morir durante una cirugía de urgencia.

La actriz se había desmayado en un entrenamiento y fue diagnosticada con una hemorragia subaracnoidea (un accidente cerebrovascular en el que suelen morir al menos un tercio de los pacientes). Todo esto tras grabar la primera temporada de GOT.

“Recuerdo que me dijeron que debía firmar un formulario de autorización para la cirugía. ¿Cirugía cerebral? Estaba en medio de mi ajetreada vida, no tenía tiempo para la cirugía cerebral “

Emilia Clarke al New Yorker

La operación fue un éxito, pero como se podrán imaginar una intervención quirúrgica en el cerebro no tiene una recuperación sencilla, y Clarke quería correr cuando todavía no podía ni caminar.

“Nunca había experimentado un miedo como ese, una sensación de muerte que se acercaba. Podía ver mi vida por delante, y no valía la pena vivirla. En mis peores momentos, quise desconectar. Le pedí al personal médico que me dejara morir. Mi trabajo, todo mi sueño de lo que sería mi vida, centrado en el lenguaje, en la comunicación. Sin eso, estaba perdido “

Emilia Clarke al New Yorker

 

Una actriz sin una mente sana no funciona, la capacidad para aprender y retener diálogos, así como saber que gestos realizar son claves, fueron momentos muy duros para la popular Daenerys.

Un mes después de su cirugía dejó el hospital y con mucho temple se sumó a la segunda temporada de Game of Thrones, combatió con el dolor y no le hizo caso a los médicos, quienes señalaban que tenía otro aneurisma en su cerebro que podía explotar en cualquier momento.

“La temporada 2 sería mi peor. No sabía lo que estaba haciendo Daenerys. Realmente estoy siendo honesta, cada minuto de cada día pensé que iba a morir”

Emilia Clarke al New Yorker

Clarke dijo que espectáculo debía continuar y decidió seguir. Tras la tercera temporada tuvo que pasar por el quirófano nuevamente, describe que esa recuperación fue aún más dolorosa. Pero finalmente, estaba completamente curada.

“Estoy muy feliz de estar aquí para ver el final de esta historia y el comienzo de lo que venga después” dijo Emilia Clarke.

Tenemos a una verdadera guerrera Targaryen en pantalla, una calidad de actuación al punto tal que combatió con sus problemas de salud y nadie lo notó. Eres grande Emilia, ojalá tengas mucha salud que queremos seguir disfrutándote.