Por Lucas Rodríguez
15 octubre, 2020

Quienes no son demasiado fanáticos de la actriz la acusaron de ‘whitewashing’, concepto que se refiere a cuando una actriz blanca toma el papel de una mujer de otra etnicidad. Aunque los estudiosos de la historia han sugerido que Gal no estaría fuera de lugar.

Una de las noticias del mundo del cine que más destacaron esta semana, sin dudas que fue el anuncio del nuevo papel que la ultra popular actriz de origen israelí, Gal Gadot, anunció que tomaría a continuación. Luego de terminadas las filmaciones de Mujer Maravilla 1984 y Muerte en el Nilo, la actriz deleitó a sus seguidores anunciando que asumirá un papel por el que se ha sentido muy apasionada durante muchísimos años, el de Cleopatra

Warner Bros.

Teniendo en cuenta que ese personaje tiene una historia muy notoria en el cine, más que nada debido a la infame interpretación que llevó a cabo Elizabeth Taylor en 1963 en una película hoy considerada “maldita” (más que nada porque quebró al estudio que la produjo y las peleas y conflictos durante su grabación opacaron su historia), muchas personas llevan años esperando una reivindicación de este querido personaje histórico. 

Warner Bros.

Pero para algunas personas con ideales un poco más estrictos, Gal Gadot no es la persona adecuada para llevar a cabo este papel. A las pocas horas de que se anunciara la noticia, fanáticos del cine se pusieron en ascuas. Su problema derivaba de que considera que Gal Gadot es una actriz de complexión demasiado caucásica para el rol de la reina egipcia. 

@TitaniaMcGrath

“Gal Gadot interpretando a Cleopatra NO ESTÁ BIEN. Está casi tan mal como cuando Russel Crowe, siendo un hombre blanco nacido en Nueva Zelandia, interpretó a un soldado romano” 

–Titania McGrath por Twitter–

La polémica giró en torno al tema de que habiendo actrices de origen egipcio, los productores y la directora, Patty Jenkins (aliada cercana de Gal Gadot, debido a que es quien la dirigió en las dos Mujer Maravilla), decidieron irse por una mujer occidental.

Warner Bros.

Como siempre ocurre con estas polémicas, uno de los lados actuó con demasiada rapidez. Los usuarios de Twitter con un poco más de trasfondo en la historia universal, rápidamente señalaron que a pesar de ser una reina egipcia y haber nacido en ese territorio, Cleopatra era de ascendencia griega. Junto con esto, muchos señalaron que Gal Gadot no es norteamericana o Europea, sino que Israelí, lo que no la coloca demasiado lejos de Egipto:

@LaurenChen

“Gal Gadot, quien es israelí, fue elegida para interpretar a Cleopatra. Con esto nos damos cuenta de cuantas personas no sabían que Cleopatra no tenía ascendencia egipcia” 

–@LaurenChen por Twitter–

Independiente de cómo se resuelva esta polémica, ambos lados están olvidando el punto de fondo: Hollywood es una industria del entretenimiento, que gira en torno a inversiones y ganancias. Sea apropiada étnicamente o no, Gal Gadot es una actriz tremendamente popular, de probada capacidad para vender entradas y llenar asientos. Finalmente, lo que primará más en la mente de quienes toman estas decisiones, es cómo pueden optimizar sus inversiones. Si lo que buscamos cine con un mayor compromiso social, estamos mirando en el sector equivocado.