Por Luis Aranguren
3 septiembre, 2019

Netflix sabe cómo sembrar el terror en sus fanáticos al mostrarnos al autor intelectual de crímenes que hasta la fecha no son olvidados.

Para quienes no conozcan a Charles Manson, él fue el creador de una secta a finales de los 60′ que al comienzo profesaba el amor pero con el paso del tiempo fue transformando en algo terrible y oportunista. Aprovechó su influencia en mentes jóvenes y débiles por los vicios para obligarlos a cometer terribles crímenes.

Uno de los más graves fue el asesinato de la actriz Sharon Tate, quien estaba embarazada para ese momento y fue el actor intelectual. 

Netflix Mindhunters

En Mindhunter intentan hacernos conocer la mente de los criminales, su actuar y es increíble la entrevista de Manson en prisión hecha por los agentes Holden y Tech. Damon Herriman fue el encargado para interpretar al líder de esta familia de locos.

Su personificación del personaje es tan buena que Tarantino lo seleccionó para el mismo personaje en Érase una vez en… Hollywood.

ABC / Netflix

Según Herriman las entrevistas hechas a Charles Manson dentro de prisión fueron determinantes para el personaje, algo que él estudió a cabalidad para poder gesticular y moverse del mismo modo. Se podría decir que es una reproducción casi exacta según comentó a Entertainment Weekly.

Sony entertainment

Cuando colocas la comparación de la primera entrevista realizada en 1981 por 60 Minutes Australia y el capítulo de  Mindhunter ves una reproducción de lo sucedido en aquel entonces.

Desde el tono hasta los gestos de Herrimon iguales a los de Charles Manson, su forma de actuar es muy particular y seguramente cuando la veas te impresionarás. Aunque esperamos que esta clase de cosas no ocurran nuevamente en la humanidad, es magnífico ver cómo alguien personifica tan bien a alguien tan malo.

Getty Images

La segunda temporada de Mindhunters ya está disponible en Netflix, podrás conocer el modo de actuar del FBI. Después de esta cantidad de entrevistas y estudios en la actualidad saben cómo evitarlo, gracias a los cazadores de mentes.