Por Lucas Rodríguez
22 enero, 2020

Una profesional ayudó a los actores a poner límites y sentirse cómodos con las escenas más íntimas.

Como ya viene siendo la tónica hace un par de años, las series de Netflix son las que se encargan de definir los temas de los que conversaremos en esos momentos del trabajo en los que debemos hacer filas, o cuando nos reunamos con los amigos en un bar después del trabajo. Primero fue Stranger Things, la que luego le pasó la batuta a The Witcher. Ahora que ya vimos todo lo que la primera temporada de las aventuras de Gerald nos pudo ofrecer, pasamos a la segunda temporada de una serie que nos tomó totalmente por sorpresa cuando la vimos por primera vez. 

Sex Education tenía un título extraño. Parecía un programa de educación sentimental, algo así como uno de esos horrendos documentales que pasaban en los colegios. Pero apenas nos atrevimos a ponerle play al primer episodio, nos dimos cuenta que estábamos frente a algo muy especial. No solo era un mundo que se balanceaba en el límite entre lo real y lo fantástico (los problemas de los chicos eran bastante reales, pero el ambiente donde se movían y más que nada, sus vestimentas, parecían de una época pasada), sino que uno que también lograba hacer un balance muy adictivo entre seriedad y comedia. Nos reíamos tanto como pensábamos y traíamos a nuestras propias vidas lo que veíamos en las de Otis, Eric y Maeve. 

Lo que más nos llamó la atención, era la manera en la que la serie se lanzaba a tratar temas que no suelen ser muy hablados, al menos no en el mundo americano. Teniendo en cuenta que los personajes y todo transcurre en algún punto del Reino Unido (como dijimos antes, es una realidad algo desentonada), estamos hablando de gente con bastantes dificultades para hablar sus temas de intimidad. 

Netflix

Por eso fue que para dar con el tono correcto, además de proteger la integridad de los actores a la hora de quitarse sus prendas (la mayoría de ellos son bastante jóvenes, solo un par de años por arriba de la mayoría de edad), los creadores de la serie optaron por contratar a una experta en el tema. Ita O’Brien es la especialista en las escenas íntimas dentro de las producciones de cine y televisión a la que recurrieron. 

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Ita creó su compañía, Intimacy on Set, con el fin de ofrecer su asistencia a quienes vayan a necesitar de sus actores un poco más que decir sus líneas o manejar un carro. Su trabajo ha sido muy valorado, especialmente luego de que los movimientos por los derechos de las mujeres elevaran los estándares de lo que es aceptable en Hollywood.