Por Ignacia Godoy
3 mayo, 2017

El resultado del trauma fue lo mejor que le pudo haber pasado.

Si existe una persona en el cine capaz de hacer que mires una película sin pestañear y al borde del asiento, ese es Alfred Hichtcock. Desde su primera aparición en el cine hasta su programa de televisión que lo hizo famoso en 1955, sus escenas, su personalidad y hasta las bromas que le jugaba a todos, eran dignas de admiración.

Y desde que tengo uso de razón que las personas me decían que tenía que darme el tiempo de ver al menos una de sus cintas, pero para ser sincera, que la mayoría tuvieran casi nada de diálogo y que su más conocida «Psicósis» no tuviera color, me daban ganas de abandonar la misión.

AP

Sin embargo, hice caso a lo que la gente me intentaba enseñar. Y de verdad que no me arrepentí, porque si hay un director que me tuvo una tarde entera viendo casi toda su filmografía fue precisamente Hitchcock.

¿Porqué? Además de tener una trama simple pero a la vez interesante, darle más importancia a las imágenes que a los diálogos, y que sus protagonistas son personas comunes y corrientes; su personalidad me llamó profundamente la atención.

AP

A pesar de tener un talento innegable, su personalidad era tímida y reservada. Tanto así que incluso en las grabaciones, pocas veces le dirigía la palabra a otras personas que no fueran su familia. Pero ese rasgo lo usó a su favor, y todo lo que guardó dentro, lo expresó de la mejor manera posible.

Fue el último hijo del matrimonio Hitchcock y nadie le prestó atención durante su infancia. Esto bien podría ser considerado como nada grave, y es cierto, pero de todas maneras cambia la forma de comportarse de muchos chicos todos los días. Y al contrario de lo que nos podría pasar a varios, él usó sus vivencias para darnos contenido de calidad y entregarnos un poco de su visión.

AP

Su visión del cine era oscura y siempre influenciada por la psicología, y creo que el resultado de ello fue digno de un genio del arte de comunicar. Sincermente creo que no existe forma más genuina de expresarse, de acuerdo a las vivencias personales. Y si admiro a este director, además de su genial trabajo en el cine, es por lo que se convirtió luego.

¿Has visto alguna de sus películas?