Por Luis Aranguren
8 noviembre, 2019

El tiempo no se detuvo, pero su gran personaje pasó a la historia en el corazón de muchos.

No existe nadie de los que vio al Topo Giggio en la televisión que no lo ame, era realmente un animalito divertido y ocurrente al que esperábamos ver todas las tardes. Lamentablemente su creadora María Perego pasó a mejor vida, pero siempre le agradeceremos por tan maravillosa idea.

Aunque muchos aseguran que fue creado en 1959, los expertos en títeres aseguran que no fue hasta 1961 que llegó ese primer títere a la televisión.

Facebook / Gabriel Garzon Lozano

Desde su primer programa en la televisión fue un éxito total pero no tuvo apoyo en su país de nacimiento por lo que decidió cruzar fronteras. A México llegó en los años 70′ y forma parte de varias generaciones que iban a dormir con la canción «A la camita, a la camita» mientras que la pantalla se iba a negro.

Facebook / Gabriel Garzon Lozano

Pero no solo en este país Latinoamericano fue bastante querido, en Estados Unidos fue amado especialmente en New York.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo

Creo que en todos los hogares del Topo Gigio hubo algunos de los discos musicales con canciones famosas como «Yo quiero ser como mi papá» y «Ésa es mi mamá». Quien le dio la voz al Topo en México de despidió a través de Facebook y rememoró una de sus canciones favoritas.

Tiempo atrás Perego había hecho una entrevista para Le ragazze su Raitre en la que habló de su gran creación.

«Topo Gigio es un personaje ingenuo, pero con su optimismo intenta justificarse, inventar, entrar y conducir a la fantasía y el absurdo. Siempre está en el equilibrio entre fantasía y realidad «.

-María Perego

Una simple idea que transformó cientos de infancias, hizo más agradable y buena la televisión con canciones divertidas que llegaron a través del mundo. Su figura llegó a las pantallas de Japón, Brasil, Chile, Colombia, España, Perú, Venezuela. 

ANSA

La verdad no nos queda más que agradecer eternamente y desear que su familia encuentre rápidamente la paz en su alma.