Por Pamela Silva
7 septiembre, 2018

Del Toro trató a Cuarón de “bastardo arrogante” porque nunca había leído los libros de Harry Potter.

Para este post en particular me tomaré la libertad de ser la persona que está escribiendo esto, convertirme en una completa dictadora y decir que Harry Potter y el Prisionero de Azkaban es por lejos la mejor de todas las películas de la saga del niño mago.

Y una de las razones por la que es una película tan buena, es porque la dirigió el mexicano Alfonso Cuarón (lamentablemente, fue la única que dirigió).

Eso sí, casi no acepta dirigir la tercera entrega de Harry Potter porque simplemente, nunca había leído los libros ni visto las películas.

Antony Jones

Básicamente, Cuarón no sabía nada de Harry Potter y no estaba tan interesado en meterse en una saga que no conocía mucho.

¿Qué fue lo que hizo que finalmente aceptara dirigir la película? Guillermo del Toro, también director mexicano y su mejor amigo quien sí había leído -y amaba- Harry Potter.

Kevin Winter

Después de que Cuarón terminará de promocionar “Y tu mamá también”, la película que lo lanzó a la fama, Del Toro le preguntó qué otro proyecto tenía en mente y Cuarón respondió que la tercera de Harry Potter, sin mucho ánimo.

Guillermo se enfadó demasiado, pero demasiado con su amigo.

“(Me dijo) Pinche flaco, eres un pinche bastardo arrogante. Vas a ir a la librería ahorita mismo y vas a comprar los libros. Los lees y me llamas inmediatamente”.

-Alfonso Cuarón a Indie Wire

Andrew H. Walker

Y eso fue justamente lo que hizo Alfonso, ir a la librería, comprar los libros y para cuando iba a la mitad del tercero, llamó a Guillermo para decirle “el material es increíble” y decidió que tenía que aceptar hacer la película.

“Como cineasta, fue algo así como una lección de humildad. De decir, cómo voy a hacer esto mío, pero a la vez respetar lo que la gente ha amado en las dos películas anteriores”.

-Alfonso Cuarón.

Warner Bros
Warner Bros

Personalmente, mis más sentidas gracias a Guillermo del Toro y aprovecharé para reclamar -como hago siempre- porque ojalá Cuarón hubiese dirigido el resto de la saga porque serían películas maravillosas.