750 personas llegaron a estar grabando al mismo tiempo. Según Peter Dinklage (Tyrion Lannister) «la batalla de los Bastardos parecerá un parque temático».

Todos estamos a la dulce espera de la última temporada de Game of Thrones, es un cierre de historia que llevamos años esperando, la serie más exitosa de la historia esta a punto de llegar a su fin y realmente todo parece indicar que no será una decepción.

No siempre mucho esfuerzo garantiza un buen resultado, pero estamos hablando de una serie con la que prácticamente crecimos y que hasta el momento no nos ha fallado y dudamos mucho que lo haga en su final. Para ello le han dedicado bastante tiempo a la batalla final, según Entertainment Weekly, hasta 11 semanas consecutivas.

¿La más importante de la televisión? Pues parece ser, ya que se necesitaron 750 personas en determinado momento para recrear la pelea que suponemos enfrentará a nuestros personajes favoritos en contra de los Caminantes Blancos del Rey de la Noche.

Por el tiempo de trabajo dedicado, se espera que incluso supere la secuencia de 40 minutos del Señor de los Anillos, la batalla del Abismo de Helm. No sólo puede ganarle en duración sino en profundidad, ya que habrán unos 20 personajes del elenco con su propia perspectiva y narrativa dentro de la gran pelea.

Fueron 55 días tan exhaustivos que el elenco catalogó la grabación como The Long Night (La Noche Larga). Todos coincidieron en que la guerra será por mucho más grande que la batalla de los Bastardos y todo lo anteriormente visto en la serie:

«Fue la experiencia más desagradable que he tenido en Thrones: una prueba real, realmente miserable. Se dormía a las siete de la mañana y cuando me despertaba al mediodía todavía estaba tan agotado que realmente no podía hacer nada, y luego te tocaba nuevamente. No tienes vida fuera de esto.»

Iain Glen (Ser Jorah Mormont) a Unilad

A pesar de lo exigente y demandante, todos están muy contentos del resultado. Será el 14 de abril cuando sabremos si valió o no la pena todo el esfuerzo de ellos, y toda nuestra espera.