Un niño aventurero junto al recordado dragón blanco volador, son los protagonistas de la película que nos sigue emocionando a casi 40 años de su llegada.

Una de las historias que más encantó a una generación completa fue la novela, y posterior adaptación al cine, de “La historia interminable”. Una producción que ya tiene 36 años de vida y que aún nos gusta recordar con mucha nostalgia para aquellos que marcó su infancia.

Parece mentira pensar que Fújur, Atreyu y Bastián ya están cercanos a cumplir 40 años y nos hace pensar que el tiempo es algo que se escapa de nuestras manos. Con una interesante historia para llegar al éxito de ventas en su libro y romper la taquilla de la época, la recordamos.

Warner Bros.

Todo comenzó con una idea vaga por el año 1977, cuando el editor del gran autor alemán de literatura fantástica, Michael Ende, visitó su hogar para hacerle un nuevo encargo para su editorial.

“Un niño toma un libro, se encuentra literalmente dentro de la historia y tiene problemas para salir” fue el primer bosquejo de la historia que Ende escribió en un trozo de papel, y como sabemos, termina por convertirse en la línea argumental del libro.

Warner Bros.

Pasó 1978 sin que el escritor diera señales sobre algún avance del encargo, hasta que el editor recibió la esperada llamada: el libro estaría listo en 1979. Sin embargo, Ende le anunció que sería más largo de 100 páginas, con unas 200 aproximadamente y no estaba terminado aún.

Fue con este postulado que las cosas se comenzaron a complicar. Sin salir de su estudio en Roma, el escritor atrasaba mes a mes la entrega de la novela, ya que a medida que escribía, se complicaba aún más la trama. Ende no quería terminar la historia sin resolver el conflicto principal:  Bastian, el protagonista se negaba a salir de la tierra de Fantasía y él tenía el compromiso de liberarlo.

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Luego de un año de presiones editoriales y borradores descartados, Ende finalmente dio el punto final a una novela que, comenzó con 100 páginas, y terminó siendo una obra de 26 capítulos con 420 hojas. 

¿El resultado? Un éxito en las ventas. Y eso la llevó a ser de gran interés para la industria del cine, por lo que un 6 de abril de 1984 se estrenaba “La historia interminable” en Alemania – lugar donde se había grabado la mayor parte – siendo igualmente un éxito en la taquilla.

Sin embargo, nuevamente tuvieron problemas con su escritor Ende, luego de que el no quedara contento con el resultado del filme, donde incluso pidió que su nombre fuese quitado de los créditos iniciales y solo se mantuvieran al final.

La película y novela nos hace encariñarnos con Bastián y el recordado dragón que causa ternura entre quienes disfrutaron de esta historia de fantasía en su infancia y que ahora le han traspasado a sus hijos, o nietos.

¡Cuántos recuerdos!