Por Lucas Rodríguez
11 octubre, 2019

Puede que no se vea tan terrorífica como en el cine, pero carga con la misma mala fama que su contraparte famosa.

Por muy espeluznante que sea una película de terror, su nivel de atrocidad solo puede llegar hasta su máximo nivel y más allá cuando nos informan que lo que estamos a punto de presenciar esta inspirado en hechos que tuvieron lugar en nuestro mundo. En otras palabras, la representación de sucesos paranormales o conductas de personas terribles son un recreación de algo que podría haber ocurrido en la propiedad de nuestros vecinos o nuestro mismo patio. 

La saga de El Conjuro se lleva nutriendo de una de las fuentes más valiosas de sucesos paranormales de todas, el expediente de los Warren. Una pareja de un sacerdote entrenado para relizar exorcismos y otro tipo de tratamientos sagrados con una espiritistas, la pareja dedicó su vida a perseguir hechos para normales hasta el día en que dejaron la tierra.

Youtube: Warner Bros. Pictures Latinoamérica

Varias de las historias que han sido llevadas al cine que giran en torno a esta pareja, fueron algunos de los casos que los Warren trataron en sus varias décadas de trabajo dedicados a los sucesos paranormales. En su viaje fueron recogiendo una serie de artículos y «recuerdos» terroríficos, los que se llevaron con ellos para mantener seguros. Viendo que recurriendo a ellos podían conseguir un poco más de ingresos con los que seguir llevando a cabo su oficio, abrieron el que se pasó a llamar «El Museo de los Warren». 

En este macabro espectáculo exhibían una serie de objetos perversos, incluyendo una muñeca que se ve inocente, pero ellos juran era la peor de todas. Llamada Annabelle, hoy todos la conocemos como el personaje central de la saga fílmica. Lo que no sabíamos es que la muñeca no fue una invención para llevar más personas a las salas.

@poisonheart1975

La muñeca fue recogida en uno de los casos más difíciles de los Warren. Una familia estaba sufriendo una serie de episodios fuera de lo común, los que estaban afectando su vida de una manera cada vez más terrible. En el centro de todos estos siempre aparecía la muñeca. Los Warren acudieron a la escena, realizaron limpiezas espirituales y revisaron el lugar. Luego de descartar todas las opciones, llegaron a la conclusión de que el foco era la muñeca. 

Al sacarla de la vida de sus dueños originales, las cosas se calmaron. Pero eso no significó que Annabelle se diera por satisfecha. La muñeca fue colocada en una caja de vidrio, de la que los Warren la encontraron fuera en más de una ocasión.

Warner Bros. Pictures

Solo con salmos sagrados, agua bendita y varias llaves y cerrojos lograron mantener la muñeca en su lugar. Leído esto, ahora tratemos de conciliar el sueño…