Por Lucas Rodríguez
26 diciembre, 2018

Predecimos que serán miles los que quedarán traumatizados. Por favor, es importante alejar a los niños de “Bird Box”.

Ya es una especie de acuerdo tácito entre los fanáticos, realizadores y cualquier persona con algo de interés en el cine de terror, que si tu película va a incluir algún monstruo o adversario monstruoso, lo mejor que puedes hacer es mostrarlo lo menos posible. 

Desde Tiburón a El Resplandor, los mejores cintas de terror siempre han dejado un espacio vacío, reservado para que la audiencia lo llene con su propia y aterrada imaginación. “Bird Box”, la nueva apuesta de Netflix decidió que era hora de llevar esta idea al extremo. 

Youtube: Movieclips Trailers

Esto no es una exageración. En “Bird Box” los monstruos no solo no estarán ocultos, sino que no existen. O más bien, no tienen forma física. Su forma de atacar es presentarse frente a los ojos de las víctimas, donde toman la forma de su miedo más terrible. 

La película es protagonizada por Sandra Bullock, quien ganó el premio Oscar a la mejor el actriz el año 2010 por su papel en Un Sueño Posible (y será recordada por siempre por los lectores más viejos como Miss Simpatía). Su personaje es una madre que decide vendar los ojos de sus hijos, lanzándose con ellos a recorrer un peligroso trecho que los llevará hacia la salvación. 

Youtube: Movieclips Trailers

Para lograr el realismo que su nueva película le requería, la directora Susanne Bier logró que su protagonista trabajara con una entrenadora, cosa de que le enseñara no solo a fingir que sabía maniobrarse sin la vista, sino que aprendiera a hacerlo.

Junto con esto, el otro gran elemento que Bier sabía era fundamental para que su proyecto llegara a buen puerto, era el sonido. Para esto ideó una mortífera combinación: los monstruos no solamente producen un escalofriante aullido, sino que también tienen la capacidad de imitar la voz de los seres queridos de las que serán su próximas víctimas. 

¿Tienes el valor suficiente para ver esta película?