Por Pamela Silva
1 junio, 2018

No puedo ser la única que quiere intercambiar unas palabras con Steve Rogers.

Al final de Capitán América: Civil War -y me niego a considerar esto un spoiler de cualquier tipo-, Steve Rogers le envía a Tony Stark un teléfono de esos antiguos que no sirven para nada excepto llamar. ¿La idea? Que aunque estén enojados, debe llamarlo si algo terrible pasa.

Algo como Thanos intentando aniquilar a la mitad de la población del universo. Sucede que Tony duda antes de llamarlo, termina en el espacio y quien hace la llamada es Hulk.

No sé ustedes, pero apenas salí del cine lo primero que quise hacer fue llamar a ese número y saber qué sucedería, quien contestaría (siempre tuve el secreto deseo de que fuera el mismísimo capitán).

Este número: 678-136-7092.

¿Y saben qué es lo que pasa? Efectivamente, eso mismo que imaginaron, nada. Arroja error cuando se marca y nunca nadie contestará, una gran pena en mi corazón.

Aunque no se suponía que fuera así, porque los hermanos Russo -directores de la película- confirmaron a The Huffington Post que querían que el teléfono funcionara y que sí, que lo respondiera Steve Rogers.

“De hecho, queríamos crear un buzón de voz falso en que hablara Steve Rogers. Así, la gente que saliera del cine y llamara al número, podría escucharlo”.

-Joe Russo.

Lamentablemente, tuvieron problemas con el departamento legal, quienes al final les impidió desarrollar su idea. La cual, claramente, habría sido maravillosamente fantástica.

¿Se imaginan dejarle un mensaje de voz al capitán? Me hubiese encantado.