Por Lucas Rodríguez
25 febrero, 2019

Quizás la emoción, el peso de la estatuilla o una combinación de ambas fueron demasiado para que Malek pudiera mantenerse en pie.

No fue la victoria más sorpresiva de la noche, pero el momento en que anunciaron a Rami Malek como el ganador del Osar a mejor actor fue quizás el único momento de real consenso que tuvieron estos conflictivos premios de la academia. 

Dejando de lado a los incondicionales de Christian Bale, nadie iba a discutir que Malek se merecía el premio. Su conversión en Freddie Mercury para «Bohemian Rhapsody» fue desde un principio una de las noticias más comentadas del cine actual.

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En su discurso, Rami Malek se encargó de subrayar que pertenece a una familia de inmigrantes egipcios, algo que también fue muy aplaudido tanto por el auditorio del teatro como por los medios y quienes veían en sus casas (y opinaban por las redes). 

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También se tomó un momento para agradecer a la bella Lucy Bointon, co protagonista de «Bohemian Rhapsody» y una de las actrices que más elogios se ha llevado en las alfombras rojas de esta temporada de premios. 

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Pero como si hubiera volado demasiado cerca del sol al más puro estilo de Ícaro, Malek sufrió un leve traspié.

Kevin Winter

Literalmente, en cuanto dio un mal pasó que lo llevó a caer desde el escenario un poco después de haber aceptado su premio.

Kevin Winter

Los paramédicos corrieron a ayudarlo. Por suerte no sufrió ninguna clase de herida profunda ni fractura. Aunque probablemente se llevó una buena lección: no importa cuanto ganes, mantén un ojo sobre tu orgullo. Te puede cegar.