Por Ronit Rosenberg
5 junio, 2018

Llevan casi dos décadas casados y tienen 3 hijos…pero para lograrlo han tenido que pelear contra viento y marea.

Desafortunadamente, ver en Hollywood una pareja estable es como encontrar una aguja en un pajar, por más cliché que suene. Aún no se define exactamente qué tipo de brujería negativa ejerce la industria sobre el romance y los matrimonios, pero básicamente es la fama lo que desmorona todo. 

Ser actor o actriz es más que un trabajo, se vuelve un estilo de vida. Muchas veces es la poca privacidad, la exposición pública y la vulnerabilidad a los excesos los que terminan matando a esas parejas que parecían de cuentos de hadas. Aún no superamos el quiebre entre Brad Pitt y Angelina Jolie (o con Jenn) ni menos el de Channing Tatum con Jenna Dewan.

Instagram Mark Ruffalo

Sin embargo, siempre hay casos de admiración y aquí no podía haber una excepción. El actor Mark Ruffalo, quien interpreta a Hulk, está casado hace casi dos décadas con Sunrise Coigney, actriz francesa no tan conocida de 45 años. Tienen 3 hijos y son, sin duda, una de las parejas más estables de Hollywood.

Probablemente tenga que ver que Mark, a pesar de ser muy conocido en la industria, es un hombre de bajo perfil y muy hermético con su vida privada. No es un gran atractivo para los paparazzis porque siempre está alejado de escándalos y eso ayuda muchísimo a conservar una vida normal para toda la familia.

Instagram Mark Ruffalo

Pero detrás de su romance hay una historia con muchísimo obstáculos. Su matrimonio está lejos de ser color de rosa, sino que la clave está en que han sabido enfrentarlos juntos.

En una entrevista con The Guardian Ruffalo dijo que conoció a Coigney en 1998 y apenas la vio se sintió atraído. Sin embargo, él pensó que jamás podría salir con una chica como ella:

“Estaba viviendo en un basurero y ni siquiera tenía carnet de conducir o tarjeta de crédito. Ella pensaba que era un desastre pero creía en mí y siguió animándome”, dijo el actor.

Instagram Mark Ruffalo

Además, se enteró de que un muy buen amigo de él estaba interesado en mantener una relación con ella. Pero eso no fue impedimento y se atrevió a invitarla a salir. En un principio ella no accedió, pero finalmente lo hizo.

La terminó conquistando y se casaron. Tiempo más tarde, nació su primer hijo, Keen. Allí iba todo de maravillas hasta que Mark fue sacudido con la peor noticia que podría recibir alguien, sobre todo cuando recién ha nacido un hijo. 

Instagram Mark Ruffalo

A pocas semanas de que su esposa había dado a luz, a Ruffalo le diagnosticaron un tumor cerebral. Ese fue el episodio que volcó su vida y tuvo que tomar una gran decisión. Guardó el terrible secreto de su esposa, pues quería que ella estuviese tranquila y no tuvo el apoyo de nadie.

“La peor experiencia de mi vida. Estaba tan seguro de que iba a morir que, incluso, grabé un vídeo para mi hijo, para que supiese quién era su padre”, relató el actor a Closer Weekly.

Afortunadamente el tumor no era maligno y sobrevivió, pero no se lo contó a su esposa hasta que estaba seguro de que todo iría bien.

Así es el amor; saber sobreponer el bienestar del otro antes que el de uno. ¡Maravillosa pareja!