Por Antonio Rosselot
6 septiembre, 2021

El actor italiano recibió el León de Oro Honorífico a la Trayectoria del Festival de Venecia (Italia), y aprovechó su discurso para referirse cariñosamente sobre Nicoletta Braschi, su compañera de hace más de cuatro décadas y coprotagonista en “La vida es bella”. “¿Cuántas películas hemos hecho? ¿Cómo se mide el tiempo en el cine? Sólo conozco una forma de medir el tiempo: contigo o sin ti”, declaró Benigni.

¿Cómo olvidar lo importante y trascendente que fue —y ha sido— la cinta “La vida es bella” en el último tiempo? Además de tocar un tema particularmente sensible para todos —tal como la época del Holocausto y la persecución a los judíos en toda Europa, hay un nombre que se lleva prácticamente todos los reconocimientos por este éxito y su particular manera de abordarlo.

Roberto Benigni escribió, dirigió y protagonizó esta cinta de 1997 y así fue como saltó a la fama, convirtiéndose en uno de los actores más queridos por la audiencia gracias a su inigualable carisma y positividad ante la vida. Esa misma actitud se vio reflejada en la película y vaya que surtió efecto: “La vida es bella” ganó tres premios Oscar, el Gran Premio del Festival de Cannes, un César y un Goya, entre otros.

Por lo mismo, la organización del Festival de Cine de Venecia (Italia) quiso entregar un reconocimiento al actor por su aporte a la industria del cine local e internacional, dándole el León de Oro Honorífico a la Trayectoria.

En su estilo elocuente y totalmente italiano, Benigni agradeció el premio pero sindicó a Nicoletta Braschi, su esposa, como la gran responsable de su logro y su exitosa carrera. Recordemos que Braschi, que está emparejada con el actor hace más de cuatro décadas, fue la coprotagonista de “La vida es bella” y ha acompañado a su marido en la mayoría de sus proyectos.

EFE

“Ni siquiera puedo dedicarle este premio, porque es de ella. Llevamos 40 años haciendo todo juntos, ¿cuántas películas hemos hecho? ¿Cómo se mide el tiempo en el cine? Sólo conozco una forma de medir el tiempo: contigo o sin ti.

Podemos compartir este león, yo me llevo la cola para mostrarte mi alegría y mi felicidad, y tú tomas el resto; sobre todo las alas son tuyas, porque si alguna vez he tomado vuelo en mi trabajo es gracias a ti, a tu talento, a tu misterio, a tu encanto, a tu belleza (…).

Cuántas cosas aprendí al verte actuar en el set (…) ser mujer es un misterio que los hombres no entendemos. Groucho Marx tenía razón cuando decía: ‘Los hombres son mujeres que no lo han logrado’. Y esa es la verdad. no podría ser como tú, Nicoletta”.

—Roberto Benigni en discurso de aceptación de su premio honorífico, en la 78va edición del Festival de Cine de Venecia—

Como si estas sentidas palabras fueran poco, el actor terminó su discurso hablando del momento en que conoció a Nicoletta, el que describió como “un amor a la vista eterna”.

“Cuánta luz emanas. La primera vez que te vi recuerdo que emanabas tanta luz que pensé que nuestro señor, al darte luz, quería adornar el cielo con otro sol. Fue justo lo que dicen, un amor a primera vista o más bien a última vista, de hecho, a la vista eterna”.

—Roberto Benigni en discurso de aceptación de su premio honorífico, en la 78va edición del Festival de Cine de Venecia—

Conocemos a Roberto y su elocuencia tan italiana, pero de ser Nicoletta, seguramente varios de nosotros estaríamos encantados de que una persona nos ame y respete tanto como él a ella. ¡Bravo!