Por Leonardo Granadillo
26 marzo, 2020

Se trata de un thriller islandés al puro estilo «The Sinner» o «Arenas Movedizas», donde un crimen actual desvela secretos de hace 30 años. Una de esas obligadas para ver durante esta cuarentena.

No me canso de decirlo, quizá el mayor acierto que ha tenido Netflix desde sus comienzos es no limitarse a darle oportunidad a producciones norteamericanas, sino expandir tanto su compañía como sus horizontes, presentándonos historias de todos los rincones del planeta.

En Europa han sabido profundizar con bastante éxito. Dark (una de las favoritas de la plataforma) es alemana, Sex Education (Reino Unido), La Casa de Papel (España), The Rain (Dinamarca), Marianne (Francia), Tabula Rasa (Bélgica) sólo por mencionar algunas de las mas importantes. También se han enfocado en historias nórdicas.

Netflix

Vikings como su principal estandarte, Ragnarök (Noruega), Arenas Movedizas (Suecia) y ahora Los Asesinatos de Valhalla. El thriller escandinavo se ha convertido en uno de los más beneficiados por la cuarentena, la serie islandesa consta de 8 capítulos de aproximadamente una hora cada uno y nos presenta una serie de asesinatos que desvelan un crimen sin resolver que sale a la luz 30 años después.

Fue creada por Thordur Palsson, y lo que la mayoría de la gente no sabe es que está inspirada en hechos reales. Fue originalmente emitida por la cadena RÚV, y tras su llegada a Netflix ahora es un éxito internacional.

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La historia nos presenta a Arnar (Björn Thors), un inspector que trabaja en Noruega y que se ve obligado a volver a su ciudad natal, donde no tiene muy gratos recuerdos. Su retorno es para ayudar a Kata Eligsson (Nína Dögg Filippusdóttir) con unos horribles asesinatos en serie que asustan a los habitantes de Reikiavik. Es allí cuando descubren que hace 30 años, existió un instituto donde se cometían diferentes atrocidades, momento donde empieza el caso más importante de sus carreras.

El director Palsson, si bien no se guía a cabalidad en una historia real, se inspira en un reformatorio juvenil llamado Breidablik, de la región de Vestfirdir, al noroeste del país. Una institución creada  afinales de 1940 en donde se descubrieron que niños de entre 7 y 14 años, eran víctimas de palizas y abusos sexuales entre los años 1950 y 1970.

Fue en 1979, con la institución clausurada que las víctima recibieron una compensación por parte del gobierno islandés en 2007. Incluso según un estudio, 75% de los niños que fueron abusados terminaron convirtiéndose en delincuentes.

Con todo este contexto, te dejamos el tráiler:

Yo ya la vi, y le daría un 7.5/10, muy recomendable en esta época.