Por Lucas Rodríguez
5 julio, 2019

¿Keanucólito o Keanuagnóstico? Podría irme con él, pero eso traicionaría mi crianza. Tengo un verdadero dilema ético.

No sé cuándo ocurrió y de a poco, muy de a poco, voy entendiendo cómo ocurrió: un día me desperté, la alarma sonó como de costumbre, pero el mundo había cambiado. El viento seguía soplando, los pájaros aun cantaban y el cereal con leche seguía siendo la solución al hambre de la mañana. Pero había una diferencia. En un principio sutil, pero que rápidamente comenzó a crecer hasta salirse de control.

Ese día, el mundo decidió que Keanu Reeves era cool. Un par de horas después era adorado. Ya para cuando me lavaba los dientes y preparaba para irme a acostar, su nombre era una respuesta válida a la pregunta «¿Cuál es el sentido de la vida?».

@perrhijos

Decir que esto me tomó por sorpresa es ponerlo de manera delicada, más que nada porque hasta antes que ocurriera, yo era una persona capaz de pasar días completos, incluso semanas, sin siquiera dedicar un segundo de mi tiempo a Keanu. Una herejía, lo sé. Pero es necesario entender un poco de mis orígenes para empatizar con mi situación. 

Orion Pictures

Sin exponerme demasiado al Internet, compartiré que fui criado en un hogar donde el cine era la norma. Nombres como Robert de Niro,  Sharon Stone o Guillermo Franchella (él siempre está ahí, no sé cómo lo hace) eran tan comunes como los de mis tíos y abuelos. Mi padre es director de cine, por lo que muchos de mis gustos y opiniones vienen de lo que él me enseñó. Su sensibilidad por ciertos géneros o incluso matices del cine me ayudaron no solo a querer este arte que él ama, sino que también a apreciar esas cosas que no se captan a primera vista. 

Pero como buen fanático del cine, mi padre también tenía sus opiniones. Y una de ellas era que Keanu Reeves es el peor actor de su generación. Y de muchas otras generaciones también.

Columbia Pictures

No me costó mucho aceptar esta idea. Aunque las películas de Keanu eran éxitos de taquilla, e incluso clásicos instantáneos como Matrix, sus capacidades interpretativas solían no ser la razón de porqué esto ocurría. Más bien, solían ser destacadas como lo que evitaba a sus obras de tocar el cielo. 

Que el Internet (hasta hace muy poco tiempo atrás, ojo) me diera la razón, solo empeoraba mi convicción.

Warner Bros.

Antes era un chiste y un meme. Y se suponía que lo seguiría siendo por siempre. Pero ahora todo es distinto. Keanu es incapaz de cometer un error y yo estoy en medio, preguntándome cuál es el mejor camino a seguir.

¿Me rindo ante la opinión de la mayoría, o me mantengo fiel a mis propias convicciones? ¿Qué haría Keanu en mi lugar?

20th Century Fox

Quizás tratando de llegar al fondo del asunto podé encontrar la respuesta. Me enteré que fue gracias a las películas de John Wick que comenzó a cambiar la opinión sobre él. Vi la 1era y me pareció bastante buena. Punto a favor para Keanu. Después supe que parece que es una muy buena persona. Keanu 2, incertidumbre, 0. 

Iba bien, pero quedaba un problema. Un enorme problema imposible de ignorar: sus capacidades actorales. El papel en John Wick le queda como anillo al dedo debido a su poca emotividad, pero no tener que hacer mucho esfuerzo nunca ha sido considerado actuar bien, al menos donde yo vengo. 

Summit Entertainment

Sigo sin tener muy clara la salida a este acertijo, pero si sirve de algo, creo que he llegado a una especie de teoría. No es definitiva, pero es lo mejor que tengo. Creo que Keanu Reeves es un buen ejemplo de que no hay que juzgar por las apariencias, solo que transplantado al cine. 

Puede que Keanu no sea un gran actor, pero esto parece que no le importa mucho. Él acepta su status, no trata de demostrar que es algo que no es tomando roles extraños en películas insoportablemente independientes, ni tampoco se comporta de manera errática fuera de las cámaras.

Keanu es Keanu. Esa simpleza es la clave de su inesperada popularidad.

Warner Independent Pictures

En una época donde han salido a la luz los Harvey Weinsteins y Kevin Spaceys del mundo, saber que un actor millonario y famoso es una persona simple, humilde, y en resumen, buena, vale incluso más que un talento innegable. Quizás en el pasado se valorara más el talento que el comportamiento (estoy pensando en ti, Liam Gallagher), pero hoy es todo lo contrario.  

En lo personal, creo que prefiero adherirme al mito del artista problemático, atormentado y genial. Pero quizás esos no son los que necesitamos hoy en día para que nos sirvan de inspiración. La gente prefiere a alguien agradable y sencillo. Agradable y sencillo como Keanu Reeves. 

Como sea. Mientras siga adelante con Bill & Ted 3, yo feliz.