Por Gillian Armstrong
31 Mayo, 2017

¡Por fin justicia!

Muchos pueden pensar que es realmente injusto que a los recién nacidos se les registre con el apellido del padre por defecto. ¿Y qué pasa con la madre, quien a grandes rasgos es la que más se encarga de sus pequeños, por lo menos en sus primeros años? Los lleva en su vientre durante nueve meses, los amamanta y se encarga de cada una de sus necesidades, para que siempre sea el hombre quien siga con su propia línea generación tras generación sin protesta alguna. 

iStock

Pero en España todo está por cambiar con un gran paso para la mujer. Y es que a partir del 30 de junio, si la madre quiere dejar inscrito a su hijo con su propio apellido, ya no tendrá que pedir una autorización a su progenitor masculino, sino que la ley correrá de igual a igual. Previo a su inscripción en el Registro Civil, los padres deberán llegar a un acuerdo sobre qué apellido primará en el nombre del pequeño.

iStock

Esto será una obligación, ya que si hay desacuerdo, lo que pasará no será que por defecto quede con el apellido del padre, si no que el encargado de la institución es la que tendrá en sus manos decidir cómo estará compuesto el nombre del niño. 

iStock

Algo bastante azaroso, por así decirlo, ya que esta determinación podrá ser tomada tanto por sorteo, orden alfabético o de acuerdo el apellido que esta persona cree que combina más con ese nombre. Todo puede suceder. Así que más vale que no tomen el riesgo y decidan por sí solos antes de que lo haga un tercero.

iStock

Pero cuando el chico sea mayor de edad ya no serán los padres quienes decidan, sino que él mismo puede cambiar su nombre de acuerdo a su propio gusto. También existe la posibilidad de juntar ambos apellidos en uno compuesto, de modo de no dejar fuera a ninguno de ellos.

Sin duda que es un gran avance en el mundo actual. Un pequeño paso para la mujer, un gran paso para una nueva cultura basada en la igualdad de género. 

Te puede interesar