Por Camila Cáceres
8 marzo, 2017

“Uhm. Me acaba de golpear un tren”.

El shock nos mueve a hacer cosas muy extrañas. La reacción de Jacob Ohl después de un terrible accidente describe mucho de su carácter, igual que lo hacen su participación en la banda de jazz de su escuela, donde toca bajo y contrabajo, su cercana relación con su madre y sus buenas calificaciones. Su escuela entera está consternada ante esta tragedia.

Jacob paseaba en un parque cerca de su casa con los audífonos puestos. Se salió del camino y luego no recuerda más hasta estar hablando con el 911.

GoFundMe

Su llamada puede ser escuchada aquí y realmente te deja los pelos de punta.

“Uhm”, dice el joven, con mucha calma. “Me acaba de golpear un tren”.

“Ok. ¿Donde estás?”

La operadora hace honor a su profesión manteniéndose siempre serena. Si uno no reconociera las palabras pensaría que están hablando del clima.

“Estabas caminando o conduciendo?

“Estaba caminando”.

“¿Estás bien? Suenas como si…”

“No”.

“Ok. ¿Aún estás en los rieles del tren?”

“No”.

“¿Hay alguien cerca que pueda… ayudarte…?”

“No veo a nadie, no”.

La operadora para unos minutos tratando de ubicar a Jacob, haciéndole preguntas vagas, su edad (“17”), si está completamente fuera del paso del tren (“sí”) y finalmente, con mucho cuidado, le pregunta qué se ha lastimado.

Jacob, con toda tranquilidad, dice: “Mis piernas”.

“¿Están rotas?”

“Creo que [el tren] las cortó”.

“¿Las cortó?”

“Sí”.

“Ok”.

El constante diálogo de la operadora se quiebra con un momento de silencio. ¿Pueden culparla?

Se recupera en menos de un minuto y comienza a tratar de confirmar el lugar exacto donde está Jacob, antes de asegurarle que una ambulancia va en camino.

GoFundMe

El joven mantuvo la consciencia hasta que llegaron los paramédicos y pudo darles la información de contacto de sus padres.

Sus piernas debieron ser amputadas bajo la rodilla.

Actualmente se encuentra en recuperación y su familia ha abierto un GoFundMe para pagar los gastos médicos que recién empiezan a estimar, de momento aún enormemente agradecidos de que el joven se encuentre con vida.

GoFundMe

Su madre, Fern, publicó en la página de donaciones que habló con su hijo apenas despertó, por horas y horas, acerca de su nueva terapia, medicamentos y cosas similares. El chico escuchó en silencio hasta que su madre se despidió con un: “¿Tienes alguna pregunta? ¿Cualquiera?”

Y Jacob, desde su camilla de hospital, le contestó: “Sí… ¿Qué quieres para tu cumpleaños?”

Una persona realmente especial, a la que le deseamos la mejor recuperación posible.

Te puede interesar