Por Gillian Armstrong
13 abril, 2017

“Estoy realmente preocupada de que cada vez que vea un teléfono móvil o una cámara, despierte recuerdos dentro de ella”, comentó la madre de la pequeña.

Las violaciones son delitos que pueden arruinar la vida entera de una persona. El peligro puede estar en cualquier lugar. En la calle, en la discoteca e incluso dentro de tu propia familia. Peor aún son los casos de pedofilia, y por eso la violación de menores es condenada con penas aún más duras.

George Anderson es una de esas personas que se merecen la más dura de las condenas. Mientras trabajaba como enfermero, sin remordimiento alguno entró a la habitación de una pequeña de sólo tres años para violarla al tiempo que grababa con su celular todo lo que sucedía.

SWINS.com

En la unidad psiquiátrica del Hospital Torbay, en Devon, Inglaterra, el hombre de 27 años se lanzó arriba de su víctima, a quien despertó de sorpresa en la mitad de la noche, sin poder defenderse.

Su madre está desolada y afirma sentirse como “la peor madre del mundo”. Lo que hizo este sujeto arruinó por completo la vida ambas.

“La violación de mi hija de tres años ha afectado todos los aspectos de mi vida, y estoy convencida de que me afectará para el resto de mi vida”, comentó la mujer. 

“Amo a mi bebé incondicionalmente. Sin embargo, ahora no puedo soportar vestirla o desnudarla o bañarla y pedirle que haga estas cosas ella misma. Parece que la inocencia que una vez tuvo se ha perdido”.

“Estoy realmente preocupada de que cada vez que vea un teléfono móvil o una cámara, despierte recuerdos dentro de ella”.

Al siguiente día de la violación, la pequeña se dirigió a contarle todo a su madre.

iStock

Anderson fue encarcelado por una serie de delitos sexuales, y según el Daily Mail fue condenado por la corte de Exeter Crown a 19 años de cárcel.

Cuando se comunicaron con él, el tipo aceptó inmediatamente el abuso que había cometido, pero afirmó que no recuerda si violó a la niña, ya que se encontraba bajo los efectos de las drogas.

Además, agregó la frase “Soy enfermero, cuido a la gente” (muy paradójico).

Lo que encontraron en sus dispositivos fue desgarrador. En su celular y en su iPad encontraron el terrible video del acto junto a otras imágenes inapropiadas de otros niños.

Con estos casos uno no puede creer que existan personas que sean capaces de cometer crímenes de este calibre. Personas como Anderson están enfermas, y hay que identificarlos y juzgarlos con urgencia antes de que sigan arruinando la vida de pequeños inocentes.