Por Francesca Cassinelli
13 diciembre, 2016

¡NOOOOO!

Steve Ballas compró una casa en Marion Street en la capital australiana, Sidney, para arreglarla y luego ponerla en renta. Eso le traería dinero extra, pero finalmente perdió dinero con el inmueble… porque una compañía demoledora confundió la propiedad y la destruyó. Cuando Ballas llegó el daño ya estaba hecho: la mitad de su casa estaba en el piso.

La confusión fue por un simple buzón de correo. La casa de Steve tenía un buzón con el número 200 -el que la municipalidad mandó a demoler por abandono- a pesar de que en realidad era el número 198.

A Current Affair.

¿Cómo? Es difícil de explicarse, ya que según el Daily Mail, el buzón estaba mal etiquetado hace por lo menos 15 años.

El buzón de las casas 200 y 202 de Marion Street estaban bien etiquetados, pero usaban una sola caja. Eso explica en parte la confusión. Un factor que se sumó fue que las cartas del buzón impedían ver el número 200 (y notar que estaba repetido).

¡Por esto hay que revisar tu correo! Foto: A Current Affair.

Un trabajador -que fue filmado en el programa A Current Affair– de la compañía demoledora, Daniel’s Demolitions, explicó a los medios de comunicación que a un costado del inmueble estaba el número 196, y al otro lado el 202.

A Current Affair.

Asumieron que estaban en la casa correcta y comenzaron a demoler.

Steve tampoco sabía que el número de su casa estaba mal puesto y siempre asumió que el inmueble 200 era el que le pertenecía, en lugar del 198.

A pesar de eso está sorprendido de que la empresa iniciara la demolición de forma tan rápida y sin chequear ni siquiera que la ubicación fuera la correcta.

“No di a nadie instrucciones de demoler mi casa (…) Si vas a demoler una casa me imagino que tienes los planos para saber que es la casa correcta en la cuadra”.

-Steve Ballas, citado en el Current Affair-

Un representante de Daniel’s Demolitions dijo al mismo medio -que es parte de un programa de televisión- que se sentían muy mal por la confusión.

Mientras, Steve iniciará una batalla legal para pedir a la compañía indemnización por el error.

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