“Fui a buscar pañuelos, me acosté al lado de ella y puse su mano derecha en mi mano izquierda”: en una conmovedora carta descarta una supuesta sobredosis de la actriz de “Días Felices”.

La generación de los años 70, los amantes de la televisión y todo aquél que conoció a Erin Moran se vieron afectados por la triste noticia que supimos este 24 de abril. La famosa actriz infantil que le dio vida a Joanie Cunningham en Días Felices había fallecido a los 56 años. Fueron días difíciles, porque se sumó la especulación: muchos creyeron que fue a causa de una sobredosis ya que sufría de adicción a algunas drogas y, según sus cercanos, había incluso estado viviendo en la calle.

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Pero su esposo Steve Fleischmann quiso aclarar todo y también abrirse para contar lo que el sufrió en una reveladora y conmovedora carta.

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En ella cuenta que Moran falleció tras una corta batalla contra el cáncer. Ellos se conocieron el 22 de abril de 1992 y este año celebrarían 25 años de ese momento… pero todo se vio interrumpido repentinamente.

Hasta noviembre del año pasado ella estaba bien, eso recuerda Steve. Pero luego comenzó a pasar algo extraño: manchas de sangre continuaban apareciendo en su almohada. La primera vez, Erin supuso que se había mordido la lengua mientras dormía y a su esposo le pareció algo lógico. Pero días después, la situación se repetía. Cuando fueron a revisar qué era, descubrieron que no era la lengua, eran sus amígdalas.

Y tras una biopsia, el diagnóstico era claro: cáncer a la piel.

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Estaban dispuestos a luchar, pero todo fue muy rápido.

“Se puso tan mal en tan poco tiempo. Para mitad de Febrero, Erin no podía hablar, comer o beber nada. Pero aún era feliz, activa y le enviaba mensajes a sus amigos todo el día por su teléfono”.

-Steve Fleischmann-

El punto crítico vino luego: el 21 de abril comenzó a tener problemas para respirar, y el 22 despertó “sin ser la misma”, como dice Steve. Él estaba decidido a acompañarla.

“Fui a buscar pañuelos, me acosté al lado de ella y puse su mano derecha en mi mano izquierda. Nos quedamos dormidos y una hora después yo aún sostenía su mano, pero ella se había ido, simplemente se había ido”.

-Steve Fleischmann-

Daily

Steve está devastado pero al mismo tiempo tranquilo. Sabe que la despidió de la mejor manera ya que la enfermedad era tan fuerte que según los doctores, el final hubiese sido el mismo si estaba llena de antibióticos en un hospital.

Y tras contar que la prensa ha sido “implacable” y pedir encarecidamente paz, aclara que ya es momento de despedirla. Termina la historia escribiendo simplemente: “Así que eso es”.

AP

Y el compañero y primer novio de Moran, Scott Baio, fue el que compartió la carta en Facebook…

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…para que todos sepan la verdad y vivan -y dejen vivir- el duelo como corresponde.

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