Por Ignacia Godoy
28 junio, 2017

Alan Rickman era un santo.

Fue el mejor intérprete que hayamos conocido del personaje Snape en la saga «Harry Potter». No solo porque logró captar la más pura esencia del profesor a la perfección, sino porque fue una de las personas más nobles y amables que hayan pisado la tierra. Y por eso te agradecemos Alan Rickman.

Warner Bros. Pictures

También se lo agradecerá toda la vida la productora de tres de las cintas de Potter, Paula DuPré Pesmen. Pesmen recordó a Movie Pilot, que Rickman fue quien la impulsó a cumplir el sueño más grande de un adolescente de 15 años muriendo de un cáncer terminal (enfermedad que el mismo Rickman padecía).

AP

El pequeño Jay solo quería aparecer en una de las películas de Warner, sin embargo Pesmen no veía la forma de hacerlo participar. Pero cuando Rickman se le presentó, hizo lo imposible que para Jay pudiera estar en al menos una toma. Así que lo llevó a una de las clases de Snape, para que fuera un estudiante extra.

Warner Bros. Pictures

Jay cumplió su sueño, y aunque esa toma no llegó a estar en el filme, Rickman pudo hacerlo feliz los últimos días de su vida. 

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¿Sabías de esta hermosa historia?