Por Valentinne Rudolphy
15 enero, 2016

Estás acostumbrado a ser el que sobra.

Todos tus mejores amigos han conseguido pareja. Y eso está completamente bien. No es como que tú necesitas un novio/a. De hecho, estás en un momento de tu vida en el que disfrutas de ese espacio y soltería. Sabes que en algún momento el amor llegará pero no estás esperando ni nada. Lo que sí te molesta, es que a veces no estás de humor para ver besuqueos por doquier. Una cosa es que no te importe, y otra es sentirte incómodo. Así es ser el soltero empedernido, que se convierte en el que sobra:

1. Si sales a bailar, sabes que terminarás solo de camino a casa, pues ellos se «emocionan» y se van

2. Más de alguna vez te han pedido que tomes posición por uno de ellos en una discusión

Incómodo es poco.

3. Todo el tiempo te piden que los acompañes, aunque sea a un juego de tenis (donde es obvio que vas a sobrar)

«No gracias».

4. Sientes que sólo salen juntos por la costumbre, pues ni notan tu ausencia de vez en cuando

5. «¡Ven, será divertido, es una cita triple!» Una cita triple, y tú, claro

«¿Tercera rueda aquí? Sí, sólo me quedaré aquí con mi vodka».

6. Constantemente se olvidan de tu presencia cuando están haciendo algo (por ejemplo: en tu cumpleaños)

7. Cuando caminan juntos la acera se hace realmente pequeña, porque son inseparables

O quizás tú te has vuelto demasiado amargado.

8. No importa lo simpáticos y buenos amigos que sean. Eventualmente sientes que sobras

9. Intentan arreglar citas para ti en cada momento, aunque tú insistas que no es lo que quieres

10. En situaciones de frío o miedo, intentas unirte a su duo de apoyo (aunque es un intento fallido)

11. Se pelean por tu amistad, y por hacer cosas contigo por separado… aunque su próxima reunión es, de nuevo, los 3 o 5 juntos

12. Si uno de tus amigos te dice que hagan algo «solos», sabes que vendrá con su pareja de todos modos

13. Ya te has acostumbrado a esos momentos en los que es mejor guardar silencio y salir rápidamente de la habitación

14. En discotecas siempre terminas bailando solo 

15. Sabes que quieren que estés con ellos, pero tú no puedes estar tan seguro…

16. Siempre te sientas al lado «solitario» de la mesa (normalmente es el pasillo del restorán)

17. Tu destino parece siempre ser «el acompañante que sobra»

18. Pero repites: estás feliz con tu destino

«Así es, estoy sola».

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