Por Teresa Donoso
10 diciembre, 2015

Nunca dices lo que realmente quieres decir por miedo a lo que pueden pensar de ti.

Todos tenemos esa pequeña voz intuitiva en nuestro interior que nos habla cuando algo no va bien. Vas caminando como siempre, pero de la nada algo te detiene. Comienzas a mirar a tu alrededor y pronto te estás preguntando: ¿cómo llegué aquí? ¿es esto lo que realmente quiero? Todos hemos tenido esos momentos en los que de la nada despertamos y nos damos cuenta que estamos en un lugar extraño y poco amigable de nuestra vida. Usualmente se debe a que estamos con personas que nos hacen sentir extrañas o como versiones poco reales de nosotros mismos, pero no te preocupes, porque se puede solucionar.

Lee los 4 signos a continuación y si sientes que tienes algunos de ellos, y que se muestran de forma notoria en tu interacción con esta persona, entonces podrás saber que él o ella no te hace bien.

1. Nunca dices lo que realmente quieres decir por miedo a lo que pueden pensar de ti

Editas tus palabras en tu mente con cuidado todo el tiempo y nunca dices exactamente lo que piensas. No es que no puedas, es que te da miedo que decir lo que pasa por tu mente te haga aparecer menos atractiva. Cuando ese miedo se instala y aparece la necesidad de complacer olvidándote de tus propias necesidades ya no hay vuelta atrás. Has cruzado una línea que nunca debería ser cruzada y es necesario que ahora te alejes de esta persona.


2. Evitas tener una opinión demasiado ‘radical’ y diferente a la de esta persona

Similar al punto anterior. Piensas diferente, quieres hacer las cosas de una forma diferente, sin embargo te detienes. Te reprimes y te obligas a dejar de lado tu identidad y tu forma de hacer las cosas. Si bien puede que al principio no te moleste tanto, con el tiempo comienzas a resentirlo y a sentirte incómodo.


3. Siempre te preguntas si es que realmente le gustas

Te miras a través de sus ojos y no a través de los tuyos. Te mides a través de sus comentarios y lentamente has comenzado a cambiar la forma en la que te mueves por el mundo. Es hora de detenerse, porque de lo contrario perderás tu rumbo.


4. Requiere tanto de tu tiempo que no tienes tiempo para ti ni para tus amigos

Otro signo negativo es la falta de espacio personal y de tiempo para utilizar en actividades recreativas. Incluso si estás involucrado con esta persona de una forma romántica significativa, eso no significa que deban hacerlo todo juntos. Lentamente empiezas a perder tu espacio personal y tu antigua vida. No debes permitir que esto suceda.

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