Por Teresa Donoso
12 diciembre, 2016

Si te sientes insegura es por algo.

Todos queremos que nuestras relaciones amorosas evolucionen y se hagan más fuertes con el tiempo, pero en ocasiones nos vemos enfrentadas a una pared invisible que no nos deja avanzar. Es ahí que con un sentimiento de incomodidad inexplicable empezamos a mirar a nuestro alrededor y a preguntarnos ¿qué está pasando? ¿qué es lo que va mal? Si abriste este artículo porque tienes sospechas y crees que tu relación no durará, entonces sigue leyendo, porque puede que estés en lo cierto.

1. A menudo te sientes triste, enojada o ignorada aunque no puedes explicar bien la razón

Desde que estás con esta persona no te ríes tanto como antes y en general te sientes angustiada o enojada. A menudo se debe a discusiones que tienen, cosas que te dice que te hacen sentir muy mal o a que no te presta la atención que debería. Te la pasas preguntándote si de verdad te quiere o si realmente te mereces una relación como esta.


2. Te has convertido en una persona muy diferente sólo por intentar complacerlo

Tienes miedo a que te deje si eres tal como tú eres, por lo que te has convertido en una versión menos auténtica de ti misma. Haces cosas que no te agradan realmente, visitas lugares que no te parecen interesantes y estás lista para cambiar tus planes de fin de semana para acomodarte a lo que él quiera. Estás frustrada porque tu tiempo libre ya no es tuyo y no sabes cómo controlarlo.


3. Cuando miras a otras parejas y las ves felices te das cuenta de que tu relación no es así

No se ríen, no sientes esa confianza o comodidad para hacer locuras y estupideces. Por sobre todo, no hay una cercanía emocional real y siempre te sientes nerviosa.


4. Hay celos injustificados en la relación

De su parte o de tu parte. De su parte porque probablemente quiere controlarte y de tu parte porque te sientes tan ignorada que estás segura de que tiene a otra persona.


5. Estas constantemente tratando de probarle que vales la pena

Regalándole cosas, enviándole mensajes que nunca responde, sorprendiéndolo con detalles que no toma en cuenta, etc. Toda tu vida se mueve alrededor de su persona y atención o falta de ella.


6. Y siempre tienes miedo a que te deje

Estás segura que cualquier momento podría ser el último y caminas con miedo y cuidado, tratando de no decir lo equivocado ni quejarte demasiado.


7. La intimidad no se siente natural

Como te sientes tan vulnerable e ignorada a menudo tienen relaciones sólo porque sí, ni siquiera porque sientas deseos reales. Lo cual es una GRAN BANDERA ROJA que indica que tienes que terminar lo antes posible con esa relación. La intimidad jamás debiese ser forzada, y si no sientes una conexión con esta persona ni la menor pizca de deseo o cercanía, entonces es hora de decir adiós.


8. Te sientes sola y sin apoyo

Si te sientes sola, ¿no será mejor estar sola de verdad? Al menos así tendrás miedos que te paralicen porque tendrás la certeza de tu propia compañía.

¿Identificaste varias de estas características en tu relación? Entonces es hora de sentarte a la mesa y hablar con honestidad, porque más importante que preservar una relación que no vale la pena es tu salud mental, física y emocional.

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