Por Emilia García
7 agosto, 2015

1. Piensas en más cosas que solo en él

Cuando despiertas y te acuestas ya no es lo primero que invade tu cabeza, de hecho, te sorprende lo poco que te acuerdas de él. Puedes pasar días sin recordarlo y cuando te das cuenta se siente bastante liberador. Ahora tu mente tiene espacios para cosas realmente importantes que tienen que ver solo contigo.


2. Comienzas a salir sin remordimientos

Sientes que ya pasó el duelo. Ya no sientes esa carga o ese peso de culpabilidad cuando lo estás pasando bien, de hecho, ya no tienes que esforzarte por pasar un buen momento, te sale completamente natural.

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@torria_

3. No te quieres vengar

Ya no tienes ese sentimiento constante de que solo quieres que deje de existir. Ahora te importa tan poco que en realidad lo que haga te tiene sin cuidado, de hecho, piensas que ojalá le esté yendo bien y sea feliz. 


4. Las cosas que te recordaban a él ya no tienen un valor sentimental

Ya no lloras cuando escuchas esa canción o ves esa película. Ahora puedes vivir tu vida tranquila porque no hay nada que te aferre a un peso emocional parecido al de tu reciente ruptura.

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@_ivonne3

5. No es la primera persona a la que le quieres contar una gran noticia

Una aumento de sueldo, el compromiso de tu hermana, un nuevo trabajo. Él ya no es más la primera persona en la que piensas contarle una gran noticia cuando te la dan. En un principio era una buena técnica para comunicarse, pero ahora ni siquiera se te ocurre. Él ya no es parte de tu vida y simplemente no sientes esa necesidad de contarle. 


6. Imaginas tu futuro y ya no lo ves en él

Todos tus antiguos planes lo incluían, y en un principio fue difícil ver cómo todo eso cambiaba, sin embargo, ahora él ya no aparece en el escenario futuro, y no tienes ningún problema con eso. Tienes muchos sueños que cumplir, y su nombre no está dentro de ellos. 

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@tanja5432

7. No te complica pensar en la posibilidad de que él pudiese estar con otra persona

Antes de solo pensarlo tu estómago se revolvía la punto de casi vomitar. Ahora lo piensas y estás bien con eso, de hecho esperas que tenga alguien a su lado para que lo acompañe, y si no es así, esperas que ojalá esté bien y disfrutando su tiempo solo.


8. No quieres mandarle un mensaje cuando has tomado de más

Ya no tienes que dejar tu teléfono custodiado por tus amigas cada vez que sales porque tu astuta mente ya lo ha olvidado y ni siquiera pensará en enviarle un mensaje. No hay nada más claro que una mente borracha, y si ella te da la señal de que lo olvidaste, probablemente sea así.

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