Por Daniela Morano
25 abril, 2018

Lo juzgan por aprovecharse de su mala situación.

No es nada raro leer o escuchar de historias de parejas con significativa diferencia de edad. En general, sin embargo, son hombres quienes son mucho mayores que sus parejas, haciendo que muchos nos cuestionemos esas relaciones. También hay otras que generan cierta empatía en las personas, como es el caso de este hombre llamado Mei Aicai, de la provincia Hebei en China. 

Mei no era un buen estudiante en China y se fue a Ucrania con la invitación de un amigo suyo. “Antes de irme del país, fui a Shijiazhuang para aprender ruso en un mes, pero sólo aprendí a decir ‘hola, quiero agua’. Cuando me subí al avión, estaba muy nervioso, sin saber qué me esperaba,” le dijo a Asia One.

Mei Aicai
Mei Aicai

Mei no venía de una familia con dinero aunque muchos creen que sí porque tuvo la oportunidad de viajar a otro país muy lejos.

“Una vez que salí de mi país entendí los problemas de mis padres. Durante los primeros dos años, comí sólo papas y repollo, ya que eran lo único barato en Ucrania. Y para el año nuevo chino compraba dos tomates. En ese entonces pensaba que los huevos con tomates eran un lujo”.

Por el lado de su educación, no era mucho mejor. Los precios eran similares a los que tenían en China y “el primer año afuera sentí tanta soledad que sólo quería volver a casa. En ese entonces no tenía ni teléfono ni computador, así que sólo los fines de semana hablaba con mi familia en un cibercafé”.

Mei Aicai
Mei Aicai

Jugaba ping pong con sus amigos en la universidad y terminó representándola en competencias nacionales del deporte. Ahí fue donde su vida comenzó a cambiar por completo.  Tras quedar en tercer lugar un profesor lo invitaba a su escuela a jugar ping pong con sus alumnos.

Conoció a su esposa cuando ella tenía 16 años. “Puede que sea joven pero es muy madura. En la escuela, es buena estudiante y saca buenas notas, y en casa es una buena esposa, tiene todo limpio y ordenado, cocina y lava la ropa”.

 

Mei dejó su trabajo y comenzó su propio negocio. Su historia junto a su esposa se hizo viral pues creó una aplicación de citas donde mujeres ucranianas buscan esposos, no sin antes aprender cómo es ser una buena esposa al estilo de vida chino.

Sin embargo su plan no funcionó y actualmente trabaja en una empresa de utensilios para cocina.

 

 

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