Por Valentinne Rudolphy
7 septiembre, 2015

No tenemos que ser perfectos para encontrar el amor.

Defectos. Todos tenemos defectos, pues es parte de nuestra naturaleza humana. Intentamos luchas siempre contra ellos, pero simplemente es así. Creemos, dentro de nosotros, en que si otros llegan a ver estas imperfecciones no nos aceptarán como queremos que lo hagan, no lograremos que nos aprecien como buscamos ser apreciados. Pero no es tan así.

El amor, cuando llega, no se fija en aquellas cosas. Tampoco es que todo sea color de rosas, pero comenzamos a darnos cuenta de que la vida es así, y tal como queremos que acepten nuestras “fallas”, aceptamos y amamos las de otros.

large-1

Living Young.

En ese sentido, el amor puede ser muy ciego. Al comienzo, la emoción que tienes por dentro hacia una persona ciega tu vista y solo quieres decir que sí, sin importar las consecuencias, sin pensar en beneficios y cosas malas. Solo vas, sigues en ese camino. Todas las hormonas que se liberan en ti se suben a tu cabeza, y lo único que puedes pensar es que te sientes en las nubes.

Pero con el tiempo, sí vamos abriendo nuestros ojos. Porque lo ciego no quita lo tonto. En algunos casos dejamos pasar defectos que realmente son malos, aquellos que nos hieren y que hieren a la misma persona. Pero llega siempre un momento de despertar, de decir “no más”.

large-2

tszya.

Pero cada detalle de nosotros que pensamos que otro puede odiar, el amor lo acepta. Todo lo malo que pudimos haber hecho antes, el amor lo limpia. Sana nuestro corazón y lo mejora con toda la pureza que implica el amar. Vemos a quien nos ama como a alguien único y maravilloso, y así mismo es como nos ven a nosotros.

No podemos engañar por tanto tiempo al corazón, por eso también podemos confiar en él. Solo es cosa de tiempo, y de aprender.

Puede interesarte