Por Andrea Araya Moya
10 marzo, 2016

«Cuando despiertes me habré ido, y lo siento de verdad. Espero que puedas perdonarme con el tiempo».

«A veces, el destino es como una pequeña tormenta de arena que cambia de dirección constantemente, incluso dos líneas paralelas podrían llegar a cruzarse un día. Sólo te detienes por un momento y, cuando te das vuelta, ya no hay nada». Es lo que describe la increíble historia de amor de un joven fotógrafo que grabó todos los momentos que pasó junto a su novia durante los 3 meses que estuvieron juntos, hasta que un día ella se marchó sin dejarle nada más que una nota en la nevera.

El fotógrafo español David Tembleque decidió crear un romántico e inspirador cortometraje en el que muestra los momentos que vivió junto a Karen, su novia, antes de que ella regresara a China. Cuando vio la nota que ella le había dejado, él decidió pedirle un audio en el que ella le leyera el texto que le había dejado para poder crear un video en su memoria. El resultado es increíble y muy emotivo.

Lo que verás a continuación es su historia real:

«Conocí a Karen en una fiesta por la noche. Me pareció tan exótica y distinta a nadie que hubiese conocido antes que fui corriendo a intentar conseguir su número de teléfono. Me costó lo suyo, pero finalmente me lo acabó dando, así que al cabo de unos días la invité a tomar café. Estuvimos hablando durante horas, y lo más curioso es que, a pesar de ser tan distintos, los dos acabábamos de romper con nuestras parejas y estábamos muy desencantados.

Desde aquel día empezamos a salir juntos y yo solía llevar mi cámara de video nueva a todas partes y grabar todo lo que podía. Algunas veces Karen lloraba, pero decía que le pasaba muchas veces y que no tenía que darle importancia.

Estuvimos saliendo durante tres meses. Fueron tres de los meses más felices de mi vida. Sin haberlo previsto, y contra todo pronóstico, los dos nos volvimos a enamorar mucho antes de lo que hubiésemos imaginado. Un día me levanté y se había ido, dejando una nota de despedida colgada en el frigorífico.

Había pedido en el trabajo que la destinaran de vuelta a China cuando la dejó su novio, un mes antes de conocernos, y no pudo echarse atrásLe pedí que me mandase una grabación de voz de la nota que me había dejado, y que cambiase mi nombre por otro.

El video fue un regalo de despedida para ella, en el que refleja todo lo que aprendí sobre la vida en el tiempo que pasamos juntos. He decidido compartirla para todas aquellas personas que han estado enamoradas y por una u otra razón, la vida los ha llevado por caminos distintos».

 

El emotivo corto ya ha recibido 5 premios internacionales en la categoría «Mejor Cortometraje» y más de 25 selecciones oficiales. Además, ya ha sido exhibido en Los Ángeles, Nueva York, Roma, Ucrania, Madrid, Siena, Glasgow, India, Australia, entre otros y, cómo no, si la historia detrás del filme deja un sentimiento que te inspira a vivir cada momento al máximo y a apreciar las cosas simples que entrega la vida, valorando lo que tienes y aprovechando cada segundo que estás viviendo, pues los pequeños momentos son los que hacen que la vida valga la pena.

«La vida es un tren que siempre está en movimiento. Disfruta cada parada mientras dure y aprende a seguir adelante cuando el tren continúe».

-Karen

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