Por Daniela Morano
18 febrero, 2019

“Llegué a su casa una noche muy tarde, sabiendo que estaría dormido. Entre por su ventana y mientras roncaba, tomé su celular, busqué entre sus fotos, encontré la que buscaba, la borré y me fui de inmediato”, escribió.

Ser mujer no es fácil, especialmente habiendo tantas cosas en nuestra contra. A veces pareciera que no hay manera de ganar y que cualquier mínima acción podría perjudicarnos toda la vida. Un tema muy controversial es el de los conocidos “nudes”, fotos que parejas se envían entre ellos en momentos en que no se encuentran cerca físicamente y quieren sentir esa cercanía. Es, quizás, unas de las peores ideas que existen.

Jane Hocking lo sabe, porque alguna vez envió una foto suya, completamente desnuda, a su ex novio. En ese momento no lo pensó mucho, pero cuando la relación terminó mal, se dio cuenta que esto podría ser algo muy malo.

“Hace unos años rompí con un chico que no se lo tomó muy bien. Sabía que tenía una foto de mis senos en su celular (sinverguenza, lo sé) y la idea de que se vengara y la compartiera era real. Así que hice algo que jamás pensé que haría”, escribió en el sito Whimm.

Instagram jana_hocking

“Llegué a su casa una noche, muy tarde, sabiendo que estaría dormido. Entre por su ventana y mientras roncaba, tomé su celular, busqué entre sus fotos, y encontré la que buscaba, la borré y me fui de inmediato.

Hasta el día de hoy agradezco a Dios que no se había inventado el reconocimiento de huellas dactilares aún. Me puse a pensar, ¿acaso esto es lo que tenemos que hacer las mujeres para sentirnos protegidas?”.

Jane admitió que no quería que todo el mundo viera su cuerpo desnudo, pero que admite que no fue algo que consideró cuando la envió.

Instagram jana_hocking

En grupos de amigos hombres le ha tocado ver fotos de mujeres con las que ellos salen y que muestran orgullosamente a otros. Si bien sabe que no hay nada de malo con enviar esas fotos, sí son un peligro.

Instagram jana_hocking

Según un reciente estudio realizado por el Instituto Kinsey, 23% de las personas encuestadas (sobre 5 mil adultos entre los 21 y 75 años) había compartido fotos que recibieron con otras personas. “Aunque es más que bienvenido enviar una foto así a una persona especial, mi consejo es quitarse todas las joyas que puedan identificarse como las de una, posar como una reina, y recortar tu rostro antes de presionar enviar”.

Quizás la idea de entrar sin permiso a la casa de alguien sea lo cuestionable, ¿pero acaso no hemos visto ya la privacidad de las mujeres violadas suficientes veces? No olvidemos cuando las cuentas de cientos de famosas fueron hackeadas y sus fotos privadas repartidas por todo Internet sin su consentimiento.

Puede interesarte