Por Catalina Yob
9 enero, 2018

Lamentable, es una situación que se repite en todo el mundo.

Además del estrés psicológico y emocional que provocan las discusiones en pareja, un reciente estudio realizado en el Instituto de Medicina del Comportamiento de la Universidad de Ohio señaló que las confrontaciones que se generan con el prospecto amoroso inciden directamente en el aumento de peso. Sobre todo si las personas involucradas padecen o se encuentran vulnerables a padecer de trastornos mentales.

El creador de la investigación y director del establecimiento educacional, Jan Kiecolt-Glaser manifestó que en el transcurso de ésta se rastreó el comportamiento de 43 personas, lo que dio como resultado que aquellas que discutían de forma constante quemaron menos calorías y registraron mayores niveles de insulina y triglicéridos después de ingerir un plato calórico, en comparación con aquellas que mantenían una relación que dejaba de lado las grandes confrontaciones. 

“Estos resultados no sólo identifican cómo estos factores estresantes pueden conducir a la obesidad, sino que apunta a la importancia de tratar los trastornos del estado de ánimo. Las intervenciones de salud mental podrían beneficiar claramente la salud física también”.

El estudio científico fue realizado en base a los niveles de satisfacción que registraron voluntariamente los participantes. A todos se les impuso una dieta alimenticia alta en calorías y grasas, para así evaluar sus índices glicémicos y de triglicéridos.

A raíz de esto es que Kiecolt-Glaser concluyó con que los participantes que sufrieron un trastorno del estado de ánimo y que presentaron mayor hostilidad con su pareja, quemaron cerca de 40 calorías menos y presentaron niveles más elevados de insulina. Además, éstos reflejaron un aumento considerable en los triglicéridos, los cuales son una de las principales causantes de los accidentes cardiovasculares. 


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