Por Teresa Donoso
21 noviembre, 2016

Sí, son etapas distintas.

Puede que creas que estar enamorado y amar a alguien son lo mismo, pero la verdad es que no. Si bien ambas etapas pertenecen al proceso de estar en pareja, tienen que ver con con acciones y formas de sentir muy diferentes que pueden indicarnos qué tan madura o qué tan bien encaminada va nuestra relación. Por supuesto que una cosa no es mejor que la otra, sin embargo, al ser etapas, es crucial que vayamos pasando por cada una de ellas en vez de quedarnos estancados en un solo lugar. Cuando nos estancamos, nuestros sentimientos también lo hacen y como consecuencia terminamos por matar una relación que parecía prometedora.

Pero entonces, ¿cuál es la gran diferencia entre estas dos etapas?

Es sencillo: estar enamorado es la etapa previa a amar. Es es una etapa temporal donde tenemos una relación ligeramente superficial y donde nos parece que nuestra pareja es “perfecta”. Jamás discutimos, encontramos un acuerdo para todo y pocas veces decimos que no cuando no queremos hacer algo. Tratamos de emular la perfección de las parejas de las películas de Hollywood y todo es tan genial, que sientes que te vas a morir de amor… hasta que te aburres de pretender que te gusta hacer cosas que realmente odias y tienes la primera discusión.

Muchas parejas terminan su relación aquí, sintiendo que han despertado a una cruda realidad y que la persona que tienen al lado ha cambiado para siempre. Se hacen acusaciones de “tú no eras así” o “me engañaste, has cambiado”. Si escoges seguir, será en este momento cuando pases al amor real: cuando ves a la persona que tienes en frente con sus virtudes y defectos, aprendes a potenciar lo mejor de él/ella y aprendes a aceptar (sin intentar cambiar) sus defectos. Por supuesto que es más fácil decirlo que hacerlo, pero ese es el trabajo constante que requiere amar a alguien de forma sincera.

Está de más decir que la opción de terminar también es válida, especialmente si te das cuenta de que por temas que van más allá de tu control, simplemente no son compatibles, no tienen intereses en común o sus ideas de vida son demasiado opuestas como para garantizar una convivencia armónica.

Lo ideal es que cuando llegues al punto de crisis que significa dejar de estar enamorado y empezar a amar te comprometas a tomar a tu pareja de la mano y pasar ese momento de catarsis juntos. No será sencillo y habrá muchas dudas al respecto, pero si realmente queremos dejar de vivir en un mundo donde las relaciones tienen fecha de vencimiento y son desechables, entonces es necesario dar este paso.

¿Y tú? ¿Estás enamorado o vas camino a amar de verdad?

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