Por Teresa Donoso
7 agosto, 2015

Para aceptarnos tal y como nos hemos encontrado.

A medida que han comenzado a pasar los años mis concepciones sobre el amor han comenzado a cambiar de forma inevitable. Alguna vez pensé que el amor era la salvación total, era como si a través del amor pudiese finalmente olvidar todo eso que no quería recordar, hacer invisibles las cicatrices físicas o emocionales que pudiese tener, dejar atrás las desilusiones y sentirme completa en formas que nunca había creído posible. El amor, solía decirme a mí misma, es una fuerza que todo lo puede, es como un huracán, que aunque es violento, te da la posibilidad de empezar desde cero, de intentar olvidar o quizás, de simplemente creer que olvidas.

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Josenaide Santos

Es casi como un sentimiento universal: sabes que hay partes de ti que son menos de lo que quisieras que fueras, sabes que hay partes de ti que permanecen rotas, incompletas, con cicatrices. Sabes que todo esto es parte de ti y llega un punto en el que te das cuenta que es imposible experimentar un amor real si sigues escondiéndote. Y lo peor de todo es que no sólo nos escondemos de los demás, sino que también nos escondemos de nosotras mismas. Me tomó un tiempo comprenderlo y espero que para ti sea más fácil hacerlo, esa es una de las razones por las que comparto esto.

3010

Josenaide Santos

El amor no es algo que debiese repararte, completarte o cambiarte de ninguna manera, al menos el amor de verdad no tiene nada que ver eso. El amor de verdad es una fuerza que no te repara, sino que te acepta tal y como eres. No te repara porque no necesita hacerlo, no te repara por que lo malo y lo bueno que has pasado son experiencias que te han convertido en la persona que eres hoy en día y son experiencias que han logrado que tu camino se cruce con el de esta persona.

3008

Josenaide Santos

El amor verdadero tampoco debiese completarte o alterarte de ninguna forma. No estamos aquí para completarnos porque ya somos seres humanos completos, no estamos aquí para intentar borrar el pasado porque lo que tenemos ante nosotros es un futuro vasto e inmenso para recorrer tomados de la mano. No estamos aquí para intentar borrar nuestras cicatrices sino para aceptarlas, acariciarlas, hacerlas aún más nuestras, compartirlas y saber que si alteráramos el pasado, quizás nunca llegaríamos al lugar en el que estamos ahora. Hoy estamos aquí para amarnos y no para salvarnos, porque no necesitamos ser rescatados, porque ya no necesitamos el olvido, por que somos lo que somos y a través del amor logramos aceptarnos.

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