Por Macarena Salvat
16 septiembre, 2015

“Sí, soy insegura, pero al menos soy auténtica”.

Me tomó dos años darme cuenta de que el chico del que estaba completamente enamorada no sentía lo mismo por mí. Me tardé en notar que quizá yo no era lo que esperaba, que no era feliz conmigo, y, lo peor de todo, que nunca lo fue, pues él creía que yo era demasiado insegura como para ser una buena novia, que no era “lo que un hombre necesita”.

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@buse

Después de su confesión en una larga noche fría, pude darme cuenta de que sí había un error, y no era precisamente yo. Él era quien decía que yo no era la clase de mujer decidida y fuerte que todos los hombres anhelan, pero esa era su visión, no la mía. Y menos la del resto. Y lo cierto es que luego de tanto pensar, con un corazón roto en mi interior, y con la mente llena de ideas y posibles escenarios en los que le decía a la cara todo lo que quería, preferí dar un paso al lado y escribirle esta carta:

“Querido:

No he dejado de pensar en todo lo que me dijiste la otra noche cuando rompimos. Cuando nuestra historia llegó a su fin luego de dos años. Luego de que me dijiste la peor frase que se le puede decir a alguien que supuestamente amabas y que te importaba: ‘no eres lo que un hombre necesita’. Me dijiste que era demasiado insegura, que no sabía tomar mis propias decisiones, que no sabía qué quería en la vida y que no era suficiente para ti. 

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@mc

Y sí, entendí. Me di cuenta de que no era perfecta para ti y, adhiriéndome a tus palabras, no soy lo que un hombre necesita, pero, más específicamente, lo que un hombre como tú necesita de una mujer. Sí, también soy insegura, pero al menos soy auténtica. Al menos me muestro tal como soy y no con falsas caretas fingiendo amar, o fingiendo ser la persona perfecta que tiene una vida exitosa frente a los demás. Y, claro, también soy indecisa, pero al menos me enfoco en buscar lo que quiero y no en lo que los demás me dicen. No soy perfecta para ti, pero sí para mí, y eso es lo que me importa.

Ya no necesito de tus constantes encuentros a escondidas con otras mujeres, o de tus aburridas noches de insomnio preguntándome qué es lo que quiero, cuando tú ni siquiera sabías qué querías hacer de tu vida. No necesito de tus palabras falsas, de tus gestos vacíos, ni de tus regalos interesados que siempre buscaban obtener algo a cambio. Ni tampoco necesito que me digas que no soy lo que un hombre busca o necesita. No lo necesito, pues sé que no soy lo que tú necesitas, pues ni siquiera lo sabes.

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@kanika

Gracias por romper conmigo. Gracias por quitarme esa venda que me impedía darme cuenta de que estaba encerrada en una burbuja en donde todo era perfecto. Gracias por dejarme ir, pues al fin me di cuenta de que siempre debí amarme más a mí misma y no escuchar todas tus malas críticas. Gracias por marcharte. Gracias por hacer mi camino más fácil y poder quitarte de mi mente más rápido.

Gracias por decirme que no soy la mujer que un hombre necesita, pues así me di cuenta de qué clase de hombre eres y del cual debo alejarme por siempre“.

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