Por Daniela Morano
30 noviembre, 2018

Sí, es una conversación importante. Aunque no lo crean.

Hay conversaciones que como pareja hay que tener. Cuando de verdad hay confianza, es posible hablar de todo, incluso de las cosas más vergonzosas y/o asquerosas que puedan imaginarse. Una de ellas es la caca. Todos lo hacemos, es normal y necesario para el bienestar del cuerpo. Pretender que es algo vergonzoso sería ridículo, aunque no cabe duda de que es un poco repugnante.

Según el sitio web Thrillist, conversar sobre la caca afianzaría el lazo entre las dos personas. Esto es esencialmente un diálogo entre ambos donde se habla de cuánto va a defecar cada uno, una conversación abierta y honesta sobre la rutina de baño, lo que espera el otro, qué evitar. Básicamente quitar esa incomodidad en torno a mencionar la palabra “caca”.

Esta conversación debería ser algo como:

Persona 1: Hola bebé, ¿te molesta si paso al baño antes de salir?

Persona 2: ¡Claro! Esperaré afuera.

Persona 1: Oh quizás tarde unos minutos. Tengo que…

Persona 2: ¿Hacer caca?

Persona 1: Sí, tengo que hacer caca. Así que espera afuera o puedes resfriarte. No deberían ser más de 10 minutos.

Persona 2: Súper, te amo.

Esta conversación debería ser obligatoria en toda pareja, no al pie de la letra como el ejemplo pero sí con cierta naturalidad, como si no fuese nada grave. Porque de hecho no lo es.

Según el mismo sitio, hablar con naturalidad de este tema abriría puertas antes cerradas en las vías de comunicación de la pareja. Incluso podría ser un buen precedente para casarse en el futuro.

iStock

Y es que si lo piensan, no hay nada más incómodo que tener que correr al baño intentando pretender que no pasa nada o no poder ir por vergüenza. Puede llegar a ser muy peligroso para tus órganos retener esa cantidad de basura que tu cuerpo quiere botar con rapidez.

¿Será raro? Sí, hablar del tema puede ser raro y poco atractivo, pero no tendría porque ser lo contrario.

Puede interesarte