Por Teresa Donoso
13 mayo, 2016

Un nuevo estudio comprobó que el dolor podía provocar arritmias y ataques cardíacos.

Perder a un ser querido es una experiencia trágica por la que nadie quiere pasar. Una pérdida especialmente difícil es cuando nuestra pareja, novio o esposo nos deja para siempre y eso se magnifica si la pérdida es inesperada o si ocurre cuando aún somos demasiado jóvenes como para estar preparados para un evento de esa naturaleza.

Cuando un evento como éste se presenta en nuestra vida, sentimos como si el corazón se nos partiera en dos y puede que eso finalmente tenga una explicación: según la ciencia, nuestro corazón se ve afectado de forma importante ante un estrés de tal magnitud.

El estudio que prueba esta tesis fue publicado en el journal de cardiología Open Heart y demuestra que vivir una experiencia como esta tiene un impacto directo sobre nuestras posibilidades de padecer de enfermedades cardíacas como la arritmia o de incluso sufrir un ataque cardiaco.

Para llegar a esta conclusión, el investigador Simon Graff de la Universidad Aarhus utilizó información perteneciente al Registro Nacional de Pacientes Daneses y estudió casi 89 mil casos de pacientes que habían sufrido de fibrilación auricular entre los años 1995 y 2014.

De los 89 mil casos, casi 18 mil correspondían a pacientes que acababan de enviudar.

Graff descubrió que el riesgo de sufrir de problemas cardíacos era aún mayor en aquellas personas que habían perdido a su pareja de forma prematura, inesperada o que tenían menos de 60 años.

El estudio pudo determinar que el riesgo cardíaco alcanzaba su punto máximo entre 8 a 14 días después de haber sufrido la pérdida y que lentamente bajaba, hasta llegar a niveles normales después de un año de recuperación.

“Nuestra investigación demostró que el estrés emocional puede tener efectos negativos para el corazón, pero este estudio en particular hace énfasis en el efecto físico que se genera, es decir, la posibilidad de padecer fibrilación auricular”.

Al final, vivir una pérdida tan extrema daña nuestro corazón de forma literal y metafórica, así que si estás pasando por un momento duro no dudes en tomarte unos días extra para descansar y rodearte de tus seres queridos.

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