Por Teresa Donoso
24 septiembre, 2015

Eres todo lo que quiero y eso me asusta.

Durante años he caminado sintiéndome orgullosa de mi independencia, de la forma en la que puedo hacer todo sin mayor compañía, de la forma en la que puedo unirme a un gran grupo y escucharlos con atención. Por alguna razón siempre creí que depender mucho de los demás o de una persona en particular era algo así como una debilidad, y como todos, yo tampoco quería ser débil, incluso si eso significaba no ser tan feliz. El amor no era mi prioridad y aunque sigue sin serlo, las cosas han cambiado un poco desde que apareciste en mi vida. Mi vida ha dado un giro completo y muchos días me encuentro pensando en lo increíble que sería llegar a casa y encontrarte ahí, con tu amplia sonrisa, con tus ojos cálidos, con tus palabras que siempre logran encontrarme.

4193

Sandra Gajarova

No quiero decir que llevamos mucho tiempo juntos, pero tampoco me atrevo a decir que ha sido un tiempo breve. Muchas veces me parece una eternidad de días y tardes. Es extraña la forma que tienes de aparecer en mi vida, como si siempre hubieses estado ahí, como si me recordaras que no es necesario temer. Sin embargo sigo teniendo miedo y mucho. A veces creo que es porque finalmente me enfrento a algo real y no a las fantasías que viven dentro de mi cabeza, porque finalmente me ves tal y como soy y te niegas a abandonar mi lado.

4191

Sandra Gajarova

He probado tu paciencia una y mil veces durante este tiempo y aunque siempre creo que finalmente tomarás tus cosas y te marcharás, sigues probándome que una relación no se trata de quedarse cuando sea conveniente e irse cuando ya no lo sea: se trata de construir con alguien que sabemos que es diferente y de ver el vaso medio lleno incluso en las circunstancias más difíciles. Hay ocasiones en las que siento que nada tiene sentido, pero entonces miro tus ojos, llenos de luz con la sola posibilidad de ver un nuevo atardecer y mi perspectiva cambia por completo. Creo que he aprendido mucho de ti, mucho más de lo que alguna vez creí y por eso estoy increíblemente agradecida.

4194

Sandra Gajarova

Sé paciente conmigo, porque sé que lo que tenemos entre las manos es algo que nunca más volveremos a tocar. Una y otra vez intento hacerte llegar este mensaje de forma telepática, demasiado nerviosa como para murmurarla en voz alta. Quédate, quédate porque no hay otro lugar para tus manos que las mías. Quédate porque quiero que tus piernas largas sigan caminando al lado de las mías hasta que ya no sea tan sencillo caminar.

4192

Sandra Gajarova

Sé que sigo sintiendo miedo, pero creo que ahora lo veo desde otra perspectiva. Supongo que como tantas otras emociones, sólo a través de este sentimiento he comprendido que siempre tememos perder lo que más queremos y lo que más quiero hoy es algo muy claro y sencillo: a ti.

Puede interesarte