Por Teresa Donoso
14 diciembre, 2015

Si respondes ‘sí’ a estas preguntas entonces ya sabes lo que tienes que hacer.

Creo que en toda relación llegamos a un punto en el que miramos a nuestra pareja, nos miramos a nosotros mismos y nos decimos una de estas dos cosas: sí, este es el lugar donde quiero estar o no, creo que hay algo que no va bien. Es duro reconocer que la relación en la que estamos ya no nos hace felices porque incluso si es así, eso no significa que no amemos a la persona que tenemos a tu lado. Si estás pensando que debes terminar tu relación o que algo no anda bien, asegúrate de primero considerar cada punto que te hace sentir inseguro o insegura. Es una decisión importante y las consecuencias se quedarán contigo para bien o para mal.

Estas son algunas de las cosas que deberías considerar antes de dar el siguiente paso.

¿Sientes que la compañía de tu pareja se ha vuelto molesta?

Si sientes que ya no te agrada pasar tiempo con tu pareja puede que sea porque se ven demasiado. Quizás también hay temas no resueltos, cosas que no estás diciendo y que deberías decir o sentimientos encontrados. Si sientes que has llegado al punto en el que ni hablar sobre lo que sientes ni pedirle que cambie te harían sentir mejor, entonces deberías considerar una opción más radical.


¿Crees que has evolucionado y cambiado pero tu pareja no?

La evolución y el cambio son etapas naturales por lo tanto cambiar, dentro de ciertos parámetros, es lo esperable. Evolucionar es la clave para que la relación se siga moviendo y para que los planes y la energía fluyan, pero a veces nos damos cuenta que nuestra pareja se ha quedado estancada, o peor aún, que nosotros mismos nos hemos quedado estancados. En este momento debes decidir si puedes vivir con ello o si realmente va en contra de todo lo que quieres para tu vida.


¿Sientes que todo, hasta lo más sencillo, se transforma en una discusión?

Si hablar sobre el clima, sobre tus planes para el fin de semana o sobre lo que hiciste en el trabajo es un problema y siempre termina en discusión, ponte alerta. Si sientes que es imposible mantener una conversación normal y llegar a acuerdos y puntos medios, puede que sea hora de realizar un gran cambio. El primer paso es siempre evaluar y luego hablar. Si lo que escuchas no te gusta, entonces quizás debas tomar medidas más drásticas.


¿Crees que sus metas personales ya no son compatibles?

Quizás tú querías tener hijos pero él ya no. Quizás quieres irte a vivir al extranjero pero él no. Quizás quieres algo, que es esencial para tu vida, y esta persona no quiere hacerlo contigo. Es una situación delicada, pero cuando llegue el momento tendrás que elegir.


Y lo más importante de todo ¿sientes que la situación no puede ser remediada?

Toda situación puede ser eventualmente remediada. Existe la terapia de pareja, las conversaciones y cientos de otros métodos, pero lo clave aquí es querer. Si realmente no te interesa seguir esforzándote, entonces está claro lo que tienes que hacer. Si por otro lado, sientes que el amor aún es más fuerte, quizás puedas decidir darte una segunda oportunidad.

Terminar tu relación es difícil pero a veces es necesario. Todo depende de tus planeas para el futuro y de si te sientes feliz con lo que tienes en el presente. Nunca olvides que es normal que la gente evolucione y cambie, por lo que depende de ti escoger si quieres trabajar para recomponer el vínculo o escoger terminar porque sientes que la persona que tienes en frente no vale la pena tanto esfuerzo. Cualquiera sea la decisión que tomes, no dejes que nadie te diga que te estás equivocando. Es tu vida y tienes derecho a vivirla como se te plazca.

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