Su venganza fue épica y Twitter lo apoya.

Tener citas a ciegas es un acto completamente arriesgado, pues aunque exista la posibilidad de que ambos se atraigan, la relación funcione y sean la pareja perfecta para la eternidad, en otros casos puede ocurrir todo lo contrario, y a veces se vuelve difícil tener que ponerle fin a algo que jamás comenzó.

Pero para Amanda Burnett, de 23 años eso no era un problema. Cuando apenas terminó su cita con un chico en un restaurante llamado The Tap en Indianápolis, supo que no debían volver a verse. No sintió química ni interés y decidió no volver a responder sus mensajes de texto.

Sin embargo, su indiferencia le costó tener que pagar la cuenta de esa noche.

Twitter @MandaBurnett

Resulta que el chico, tras ver que Amanda no le respondía sus mensajes, decidió enviarle una factura que detallaba todo lo que ella había comido esa noche para que pagara lo que él había gastado en ella. Sorprendida y furiosa por la actitud del anónimo, la chica quiso compartir la anécdota en su Twitter esperando el apoyo de los demás, pero no fue precisamente lo que ocurrió.

“Un tipo me acaba de enviar la cuenta por nuestra cena hace unas semanas porque no le respondí sus mensajes de texto… No puedo con esto” escribió en sus redes sociales acompañado de una imagen que detallaba todo lo que había consumido. 

Twitter @MandaBurnett

En total, ella debía pagar 39,52 dólares correspondientes a:

The Tap
The Tap
Joshua Resnik

Incluyendo un 7% de impuestos a las ventas, que serían 2.56 dólares, más la tarifa de procesamiento de 1.99 dólares y un 0,47 de envío a través de USPS.

Pero no satisfecho con enviar ese primer mensaje, el chico le volvió a escribir, y esta vez fue más directo:

Twitter @MandaBurnett

“Y para evitar multa o multas adicionales, la factura debe pagarse; de lo contrario, irá a una agencia de cobro”.

Amanda no podía creerlo, y en Twitter, se generó un gran debate. Algunos le encontraban la razón a Amanda, pero la gran mayoría entendía al sujeto, ya que había sido ella la que jamás le respondió.

“Wow, esta mujer no tiene moral y no puede pagar por su propia comida”.

“Obviamente deberías haberle enviado una factura cobrándole cada hora que gastó de tu tiempo siendo una mala cita”.

Y algunos intentaron calmar los ánimos intentando mediar el asunto:

“Depende de cómo fue la cita. Él pudo haber sido un completo idiota por todo lo que sabemos, como ella también podría haberlo sido. No lo sabrán a menos de que escuchen ambos lados. Eso es lo que puede ocurrir si tienes citas, así que, de alguna manera, los dos están equivocados”.

Al final, Amanda decidió eliminar el tweet original y además borró su cuenta de Twitter para olvidar todo el asunto. Aunque antes de hacer todo eso, le envió un mensaje a todos los que la juzgaron: 

“Me avergüenza cómo las personas están al instante diciendo como “¿Por qué no le devolviste el mensaje de texto? ¿Sólo querías una comida gratis?. Tú como mujer no estás obligada a darle nada a un hombre a cambio de una cena barata”.

 

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