Por Ghalia Naim
7 septiembre, 2017

La #3 me hizo sentir engañada…

El vino es la bebida más famosa del mundo y sin duda la única que tiene un Dios: Baco. De este exquisito producto se han realizado poemas, canciones, libros e incluso hasta existe una carrera profesional para acreditar a sus expertos. Lo cierto, es que además de tener un magnífico sabor, está dotado de propiedades que sirven como remedios en el tratamiento de varias enfermedades, sin embargo, a su alrededor existen varios mitos e informaciones un tanto distorsionadas.

¿Creías saberlo todo sobre este manjar de los dioses? Aquí vamos:

1. El vino es 100%  bueno para la salud

Sí, en efecto esta bebida tiene decenas de beneficios para el organismo, no obstante, se recomienda consumir solo una copa diaria como mucho y si es posible mejor variar en la semana con su compuesto natural: la uva.

¿Por qué?

Simple, recordemos que aunque sea muy bueno, sigue siendo alcohol y este a largo plazo daña gravemente el hígado.

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2. Un buen vino siempre es caro

Los países productores de vino son expertos en este tema. En general, los vinos elaborados con cuidado jamás tendrán un mal sabor, por eso el precio no indica necesariamente que te decepcionará o deleitará al probarlo.

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3. La etiqueta es muestra de calidad

Las etiquetas llamativas son una estrategia de publicidad, la que tiene más color o mejor diseño definitivamente NO es señal de que el vino es el mejor del mundo.

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4. No se combinan diferentes uvas

Algunos piensan que mientras más puro, mejor. Pero es un error. Por supuesto que el producto de una misma clase de uva será delicioso, pero justamente las mezclas entre especies son las que aportan sabores únicos.

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5. Existe un vino para cada comida

Hay combinaciones entre vinos y alimentos específicos que realmente se llevan de maravilla, sin embargo, no es razón para que te abstengas de elegir el que más te gusta. Si quieres seguir las recomendaciones de los expertos, perfecto, pero de lo contrario no te hagas problemas.

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6. Los vinos semidulces se dañan más rápido

En absoluto, no hay diferencia entre la calidad de uno seco, semiseco o semidulce.

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8. El sedimento es señal de tintes

Algunas personas creen que los residuos al final de la copa indican que el producto fue tratado con colorantes, pero eso también puede significar que no fue filtrado al 100% justamente para conseguir el sabor perfecto.

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9. Si tiene tapa rosada, es falso

Antiguamente ocurrió esta situación, pero en la actualidad una tapa rosa no significa necesariamente que es de mala calidad o peor aún, falso. Muchos fabricantes las ocupan por su bajo costo y por cuestiones de sanidad; se acumulan menos bacterias.

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10. El vino se daña con el tiempo

Un pequeño grupo de vinos se pierde con el paso del reloj, pero la mayoría, tal como anuncia el famoso dicho, «se pone mejor con los años».

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Consejo: Siempre que tengas dudas, es mejor preguntarle a un sommelier.