Por Kat Gallardo
11 abril, 2018

Gastas más dinero y subes más kilos, no hay por dónde ganar

Te sientas, esperas un par de minutos y tienes en tu mesa -sin mayor esfuerzo- un apetitoso plato de comida. No es ninguna sorpresa lo agradable que resulta ir a un restaurant. Pero sin importar lo que comas, al pedir la cuenta, te darás cuenta que gastaste más de lo presupuestado.

¿Por qué? ¡Porque son muy inteligentes! Hay un par de trucos que todos utilizan a la perfección. Te servirán para gastar menos la próxima vez o ganar más en caso de que en algún momento quieras abrir un local de comida.

1. Describen excesivamente los elementos del menú

Supongamos que sirven alas de pollo, pero jamás lo pondrán de esa forma. En su lugar, utilizar descripciones como “Tiernas alitas de pollo” o “Jugosas alas de pollo”. Siempre hay un adjetivo antes.

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2. Utilizan nombres de familiares

¿Qué suena más atractivo: “espagueti” o “espagueti italiano casero de la abuela”? ¡Este último, por supuesto! Intentarán apelar a la nostalgia y a los sabores “conocidos” favoritos.


3. Inventan nombres originales para cada uno de sus platos

Esto es común en restaurantes italianos, pero últimamente se ha puesto de moda en varios locales de comida saludable. Llamar a la sección de sopas y ensaladas Zuppe e Insalate suena mucho más apetitoso, ¿verdad?


4. Ponen los artículos caros cerca de otros artículos más caros

A esto le llaman elementos de anclaje. Cuando ves un artículo costoso cerca de uno que es incluso más caro, es más probable que optes por el menor de los dos. Pero adivina qué: ¡sigues gastando más de lo que te gustaría!


5. Algunos ítems están diseñados para que se vean especiales

Aquí se utilizan diversos elementos como “El favorito de la casa”, “La especialidad del chef” o juegan con los tamaños de los títulos y diseños.

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6. A propósito dificultan la comparación de precios

Hay muchas formas en que los restaurantes dificultan la comparación de los precios de dos artículos. A veces el número es muy pequeño, no está bien alineado o la fuente es extraña.


7. Utilizan palabras de moda

¿Alguna vez has notado que los restaurantes saludables tienden a llamar a las remolachas como “raíces de remolacha”? Eso es porque las hace sonar especiales, pero realmente, las remolachas son raíces, así que nada especial sobre ese artículo, en absoluto.


8. Irás casi siempre por el que está arriba a la derecha

Las investigaciones han demostrado que las personas tienden a mirar primero a la derecha de un menú. Como respuesta, colocarán ahí sus artículos más caros, y colocan los menos costosos en la esquina inferior izquierda y dificultan la lectura con fuentes pequeñas.


9. Mantienen el tamaño de sus porciones pequeños para las ofertas

¡Ese sandwich que parece un ofertón, es en realidad la mitad del regular! La casa no va a perder, tal como los casinos en Las Vegas.


10. Lo primero que vemos, directo al paladar

¿Te acuerdas que si algo estaba en la parte superior derecha era más probable que lo pidieras? Bueno, lo mismo ocurre con el principio de la carta. Si llegas con hambre, verás la primera página y querrás pedir algo rápido. Es ahí donde están las entradas más caras. Y los refrescos, siempre al final, por supuesto (siempre vas a pedir uno, no es necesario distraerte) .

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