Por Pamela Silva
6 julio, 2018

Sí, estoy hablando de ti.

Todos conocemos a una persona que desde las 10 de la mañana comienza a preguntar cuánto falta para almorzar. Y después a mitad de tarde ya está pensando en la cena, de esas que todos los panoramas están relacionados con comida y que no entienden cómo existe gente que no come tanto como ellos.

Son esas mismas personas que pueden comer todo el día sin cansarse. Que inmediatamente después de comer, vuelven a tener hambre.

Y te aseguro que los haz escuchado decir más de una de estas cosas:

1. ¿Qué hay para desayunar, almorzar, cenar?

Instagram- @taisdeverdade

2. ¿Habrá comida ahí?

Instagram- @lucianagimenez

3. Mira, estos son solo los aperitivos, ¿cierto? Esto NO puede ser toda la comida, ¿cierto?

Instagram- @rogerflores

4. Mira, lo que quieras, pero primero vamos a comer algo

Instagram- @gabyamarantos

5. No, esto no es demasiado para una persona. NO, TE DIGO QUE NO

Instagram- @caetanoveloso

6. Eso… ¿viene con papas fritas cierto? ah, ¿no? ¡PUES AÑÁDELAS!

Instagram- @isabelifontana

7. Nope, no creo que haya comido suficiente

Instagram- @anitta

8. ¿Te vas a comer eso?

Instagram- @spiderandersonsilva

9. Sí, tranquilo, si solo quiero un pedacito

Instagram- @mateusolanooficial

10. ¿A dónde vas? ¿Me vas a traer algo para comer? ¡TRÁEME ALGO PARA COMER!

Instagram- @ivetesangalo

11. ¿Están 100% seguros de que esto alcanza para todos?

Instagram

12. Mmmm ¿Y entonces a qué hora vamos a cenar?

Instagram- @geisy_arruda

13. El estómago para comida y el estómago son completamente diferentes. Así que sí, TENGO ESPACIO PARA EL POSTRE

Instagram- @fernandasouzaoficial