Por Teresa Donoso
3 noviembre, 2017

Si quieres demostrar clase, sigue estos consejos.

La experiencia de quedarse en hotel de cinco o cuatro estrellas debe ser una de las más lujosas que existen, sin embargo, que sea lujoso (y muy costoso) no significa que todo esté permitido o que absolutamente todo sea posible. Así queda claro al leer las palabras de Brittany Kriegstein, quien escribió una pieza para Business Insider para conmemorar sus seis meses trabajando como parte del staff de un hotel de cinco estrellas.

A continuación encontrarás valiosos consejos sobre cosas que deberías hacer (y otras que deberías evitar) a la hora de comer o pedir comida a tu cuarto.

Cosas que sí debes hacer:

1. Conversar con la persona que te lleva la comida a la pieza

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“A pesar de que debemos seguir un protocolo al entrar a la habitación, igual nos gusta hablar un poco. Puedes comentar sobre el clima, o preguntarnos cómo va nuestro día o contarnos cómo va tu estadía”.


2. Comentarle al staff si hay cosas que podrían mejorar o requerimientos específicos para tu mini bar

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“Siempre y cuando lo digas con buenos modales, realmente nos encanta escuchar todo lo que podríamos mejorar para hacer de tu estadía algo más placentero”.


3. Indicar tus pedidos, órdenes o desayunos con tiempo de sobra

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“Lo peor es que nos llegue un pedido a última hora y tener que correr por el hotel para intentar conseguir todo lo que pediste. No tenemos chefs cocinando a toda hora el desayuno, ellos trabajan en turnos y es difícil conseguir un desayuno cuando el chef de la mañana ya se ha ido”.

Cosas que no deberías hacer:

1. Usar o consumir cosas del mini bar que realmente no te apetecen

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“Cada minibar contiene 20 snacks diferentes y estoy a cargo de rellenarlos, lo que significa que cada día tengo que revisar una lista muestra de los 144 cuartos para ver qué falta y llevarlo”.


2. Pedir servicio al cuarto y abrir la puerta estando desnudo o semi desnudo

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“Entregarle el desayuno a personas que están medias vestidas (o peor) no es mi forma favorita de comenzar el día. Aparentemente, muchos huéspedes tienen tanta hambre por la mañana que no siguen las reglas de la decencia”.

¿Qué te parecen estas sugerencias? ¿Las sigues? ¡Cuéntanos!