Por Nicole Lavanchy
1 agosto, 2017

¡Crujiente, esponjoso y suavecito!

Para poder descongelar bien el pan, debemos partir por haberlo congelado de la manera correcta; para esto se debe cubrir el pan con papel aluminio y luego introducir en una bolsa (apta para congelar). Una buena idea es anotar cuándo se congeló cada pan para así ir “preparando” el que se congeló antes.

1. Temperatura ambiente

Deja que el pan se descongele a temperatura ambiente por unas horas, cubierto con un paño. Una vez pasado el tiempo, rocíalo con un poco de agua (ojalá desde un spray). Cuando ya lo hayas hecho hornéalo por 5 minutos en el horno a 180 grados. ¡Una maravilla!


2. Microondas

Pon el pan en el microondas con una taza de agua al lado para así mantener la humedad y no resecar el pan. La primera prueba debe ser de 40 segundos. Si no está lo suficientemente blando, darle otro toque de unos segundos más. Una vez listo, ponerlo en el horno (ya caliente) por un minuto. ¡Delicioso!


3. Horno

Pon un bowl con agua en la parte de abajo del horno y el pan en la rejilla de arriba. Hornéalo por 5 minutos a temperatura media y deja la puerta del horno “entreabierta” mientras se hornea. El resultado es espectacular.

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