Por Teresa Donoso
6 octubre, 2017

Es posiblemente la razón por la que no pierdes peso.

Me parece que últimamente los batidos son la comida y el snack más popular de todos, no sé si seré sólo yo y la gente que me rodea, pero todos parecemos estar constantemente utilizando nuestra licuadora, preparando deliciosas bebidas llenas de frutas, verduras, fibra y grasas saludables. De un tiempo a esta parte he comenzado a beberlos cada vez menos y si bien durante los meses en los que estos batidos fueron una constante creé cientos de recetas, he comenzado a replantearme los ingredientes que casi todos utilizamos al menos una vez. Desde espinacas hasta muchas bananas para darle esa consistencia cremosa, puede que no todo lo que pongas en la licuadora sea exactamente lo que necesitas.

1. Las verduras son increíbles para tu cuerpo, pero no son el ingrediente perfecto para un batido

Según Byron Richards, nutricionista certificado, indica que al añadir verduras, especialmente de hojas verdes a nuestros batidos, el cuerpo no logra digerir estos alimentos de forma apropiada. De esta forma, si la digestión se ve afectada, la eliminación de toxinas también. Finalmente, un cuerpo que retiene toxinas también será un cuerpo que retendrá grasa ya que es el mecanismo que el cuerpo posee para defenderse.


2. Consideras que la capacidad total de tu licuadora es una porción

Bueno, la capacidad completa de una licuadora que en general es de un litro no es para nada una sola porción. No hay necesidad de llenarla con tu batido o de tomar tú sola todo el contenido de este gran vaso. Por lo demás, y dependiendo de los ingredientes que hayas utilizado, podrías llegar a tener un batido que contenga muchas más calorías de las que esperas.


3. Añades productos procesados o demasiada azúcar

Si estás añadiendo azúcar, chocolate, mucha mantequilla de maní o cualquier otro producto demasiado procesado a tu batido puede que estés en problemas: en vez de estar desintoxicando tu cuerpo lo estarás llenado con más toxinas aún.

Independiente de las decisiones que tomemos en cuanto a nuestra alimentación, probablemente lo más importante de todo es sentirnos bien con cada cosa que comemos. Si notas que tienes problemas de hinchazón, dolores de estómago o simplemente parece que tienes hambre todo el día, es posible que sea una señal para comenzar a mirar con más cuidado lo que comas o dejes de comer. Después de todo, nuestro cuerpo es sabio y siempre nos da advertencias imposibles de ignorar.